Dice que la inflación en la zona euro debería volverse ligeramente positiva en la segunda mitad del año una vez que el crudo estabilice sus precios. Además, dice que el Consejo de gobierno estará buscando señales de efectos secundarios producidos por los bajos precios del crudo cuando publique sus previsiones la semana que viene. Además, dice que no se debe dejar que las expectativas de inflación se conviertan en demasiado pesimistas aunque no estemos en deflación.
 
Por lo tanto, el despertar que tener el precio del crudo es más importante de lo que parece y debemos estar muy atentos por si las intervenciones de los bancos centrales suponen una decepción para el mercado, porque recordemos que siempre piensan que el factor deflacionario del crudo es temporal y la recuperación reciente puede enrocarles en su postura y aguantar sin hacer nada.