Hoy hemos escuchado cómo el mediático ministro de economía griego ha dicho que el pago que debe hacer el país al Banco Central Europeo entre julio y agosto debería ser pospuesto.

Ha cargado las tintas contra el Presidente del Banco Central Europeo y dice que no es una opción este movimiento porque llena el alma de Mario Draghi de temor, ya que no puede irritar a Alemania con ese movimiento debido a la opinión en contra que tiene Alemania sobre programa de compra de deuda.

Recordemos que parece que la situación se ha calmado mucho una vez que este ministro ha sido relegado a un segundo plano en las conversaciones con los acreedores, algo que ha calmado la rentabilidad de la deuda del país en el mercado secundario de deuda ya que está rozando el 10% cuando en los peores momentos estuvo por encima del 13%.

Sigue abogando por que haya un retraso en el pago de esa deuda haciendo que los bonos que tiene el BCE tengan una extensión del vencimiento por medio de un swap, algo que ya comentó a su parlamento, pero considera que eso no va a ser posible por la oposición de Alemania al QE.