Unicredit está teniendo volatilidad por haber presentado unos resultados que han asustado a más de uno.

Por un lado, ha presentado las pérdidas más grandes de su historia, nada menos que 15.000 millones de euros en el último trimestre. Las pérdidas superan muchísimo las que tuvo el año anterior que fueron de 553 millones y muchísimo peores de lo esperado que eran solamente 372.
 
Las pérdidas vienen en parte por aceptar una devaluación de su filial austríaca como parte de un plan de cinco años para fortalecer la economía de la entidad. Dentro de ese plan también hay despidos de 8500 personas a horario completo.
 
Para protegerse de las pérdidas por malos créditos, crea una provisión de 9300 millones de euros, subiendo desde los 1600 del tercer trimestre.