Miren este gráfico….
 






 

 

Como ven, se igualan los apoyos al Brexit y al mantenimiento de UK en el EU.

Pero, con un elevado número de indecisos cuya evolución sin duda será seguida por los mercados.

Con todo, como también pueden ver en el gráfico, la evolución reciente ha decantado la balanza hacia la salida de la EU. Esto ha contribuido sin duda a la elaboración de numerosos análisis sobre el impacto económico y político negativo que sería para UK y también para el EU.

Y sin embargo, pocos análisis se han generado sobre las posibles implicaciones de que finalmente se opte por el mantenimiento. Quizás porque, de forma errónea en mi opinión, se asume que no va a cambiar nada con respecto a la situación actual.

 

Ya saben que nosotros asignamos una probabilidad del 30/40 % al Brexit. De esta forma, nuestro escenario base es el mantenimiento de UK en la EU. Pero, por de pronto, si esto finalmente ocurre probablemente tendría consecuencias inmediatas a nivel político especialmente dentro del Gobierno conservador actual. ¿Podría realmente continuar todo igual como si no hubiera pasado nada? Mis analistas políticos no lo ven así. Por ejemplo, cinco ministros han apoyado el Brexit. Y más de 140 parlamentarios conservadores. En una reciente encuesta, más del 42 % de los líderes locales conservadores apoyan el Brexit.

 



Además del revuelo político interno, el Referéndum ha supuesto sin duda una mayor debilidad de la EU. En un momento, el presente y el futuro inmediato, donde probablemente vamos a necesitar una mayor cohesión antes los retos políticos a los que se enfrenta la zona…

 

 

No descarten entonces que haya más gobiernos en otros países que se sientan en la obligación de solicitar el apoyo del electorado para superar estos “retos” europeos. Sin descartar que, en algún momento futuro (y no muy lejos) en UK se intente repetir el referéndum. ¿Quién ha pronunciado en este caso el “nunca jamás”?.

 

¿Y los mercados? sin duda, lo van a recibir inicialmente con alegría. Pero, ya lo saben, de la alegría a la tristeza no hay tanta diferencia.

 

José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España