Tesco ha presentado hoy sus resultados que han sido como se temía, bastante malos tras el mal año que ha llevado.

Recordemos que tuvo un error con las previsiones de beneficios, esto enfadó a accionistas, hubo denuncias… etc.
Pues bien, antes de impuestos ha puesto encima de la mesa pérdidas de -6.380 millones de libras cuando el año anterior tuvo beneficios de 2.260.

La culpa del lío la tienen las cargas que ha tenido que asumir por valor cercano a -7.000 millones de libras nada menos. Dentro de estas cargas hay devaluaciones de activos inmobiliarios tras cerrar tiendas de baja rentabilidad y cancelar operaciones.

Si quitamos los extraordinarios y movimientos en las propiedades inmobiliarias, quedan beneficios de 1.400 millones desde los 3.320 del año pasado, justo lo esperado.