En los últimos tiempos hemos visto cómo algunas compañías tenían uno de los grandes pilares, punto fuerte para los inversores, en una política de dividendo estable, de forma que se alentaba una inversión de muy largo plazo en ellos.
 
Sin embargo, los efectos de algunas circunstancias, tanto en la crisis como en los últimos devaneos macroeconómicos de todo el planeta, dichas intenciones han quedado más que dañadas, teniendo como ejemplos que nos vienen a la memoria algunas empresas del sector minero que tuvieron que dar marcha atrás porque simplemente la situación era insostenible. Si los ingresos caen y tienes un alto endeudamiento, es más que probable que necesites el dinero del dividendo para reforzar su posición, algo lógico.
 
Pues bien, Telefónica es una de esas compañías y su cisne negro ha sido la salida de Reino Unido de la Unión Europea. El 24 de junio confirmó sus objetivos financieros incluyendo su dividendo, pero hoy ha aparecido en algún medio de comunicación una información acerca de que hay un plan para recortar su dividendo de forma ligera y al mismo tiempo unirse a otros valores que ofrecen script dividend.
 
La aparición de esta información ha hecho que el valor tenga un tirón a la baja que ha llegado a perder casi el 1,3%.
 
De momento no hay confirmaciones de ningún tipo y sólo es una información en el aire, pero no sería de extrañar porque la situación es bastante compleja, sobre todo por lo que pueda pasar con los activos en Reino Unido.
 
Sin embargo, debemos echar un vistazo de largo plazo al valor. En el gráfico adjunto tienen en períodos de meses desde 1998 y se ve perfectamente que por debajo de los 8 euros, desde 2008, hemos dejado sombras inferiores que han mantenido el precio por encima de esa cota durante bastante tiempo. El problema que tenemos es que en 2012 la media de 200 meses nos salvó y en este momento llevamos prácticamente todo el año aguantando esa zona de soporte y la cota de los ocho euros. Por lo tanto, debemos estar muy atentos de ahora en adelante porque son posibles las dos opciones: perder la cota de los ocho euros y llevarnos por delante la media de soporte o iniciar un rebote, así que la incertidumbre que tiene el valor en el corto plazo es bastante importante y lo que puede resultar muy negativo para la empresa es ver que la seguridad en el dividendo se reduzca.
 
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