El aviso viene tras haber presentado un beneficio operativo en 2013 con un descenso del 7% con un aumento de los préstamos en problemas y además una devaluación cercana a los 1000 millones de dólares del negocio surcoreano.
Consideran que viendo cómo les ha ido 2013, consideran que la primera mitad de este año va a ser muy dura y que están bajo la mala influencia de los mercados emergentes y su propia reestructuración.


 
Y ha llevado a cabo acciones desde noviembre para intentar darle la vuelta a la situación, pero es que los préstamos malos en todas las unidades aumentaron hasta los 1620 millones de dólares desde los 1200 del año anterior.