Las bolsas europeas andan hoy de rebote. 

Ya de buena mañana se veía un intento de recuperación amparándose única y exclusivamente en que Wall Street consiguió cerca del cierre recuperar algo. 

Posteriormente a media mañana teníamos otro tirón que ha convertido las ganancias en interesantes menos en el Ibex que se hace más el remolón. 


Y es que a los mercados les ha gustado mucho escuchar al jefe de todos los nein a todo del mundo, el gobernador del Bundesbank diciendo cosas, como, no descartemos tipos de interés negativos, o “no está fuera de cuestión una QE en Europa”. La verdad es que es para frotarse los ojos. Las bolsas lo han agradecido de inmediato.

Pero es evidente que alguien tan en contra de este tipo de cosas lo dice por algo que le interesa a Alemania.

Todos los analistas coinciden en que ese algo es ni más ni menos que al país más exportador de la eurozona, Alemania, le viene fatal el euro tan alto. Como nos viene mal a todo el mundo, porque ese euro tan alto además de efectos perversos para las exportaciones, tiene el mismo efecto que una subida de tipos de interés, que es lo único que nos faltaba ahora que estamos la mayoría de países iniciando incipientes recuperaciones.

Y no es el único que está empezando a dejar claro que no interesa ya un euro por encima de 1,40. Por un lado tenemos a Van Rompuy diciendo la semana pasada que el euro está demasiado alto para los exportadores. Los franceses ya se han quejado varias veces, y hoy mismo el comisionado europeo Tajani se ha quejado de lo mismo en Italia.

No obstante, esta subida en Europa la tenemos que enmarcar dentro del duro movimiento lateral que arrastramos desde hace tiempo. Son muy normales estos bandazos dentro del lateral pero de momento estamos muy lejos de salir de él. Vean este gráfico del futuro del Eurostoxx.

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Más claro imposible, van a hacer falta catalizadores importantes para salir de ahí, y desde luego lo de Ucrania no va a ayudar mucho.

En esta línea de catalizadores inexistentes, y de los papelones que le están soltando a los sectores más sobrecomprados desde ayer, creo que es interesante que le demos un vistazo a este gráfico.

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Fuente: John Hussman, Hussman Funds
Está calculado por un gestor de fondos al que respeto mucho, y que suele analizar muy bien el Mercado.

Es el cálculo de las previsiones de rentabilidad que podría tener ahora mismo una cartera, razonable, ponderada entre bolsa con un 40%, bonos del tesoro en un 20%, bonos corporativos en un 20%, y el resto en cash.

Las perspectivas no son muy optimistas, de hecho sería la menor perspectiva de rentabilidad desde después de la II Guerra Mundial. Y es que pensemos, los tipos de interés bajísimos, con lo cual los bonos y el cash bien poco nos van a dar, lo único que puede pasar que nos den son disgustos…¿Wall Street? Con toda la subida que lleva, el PER de Shiller por las nubes, tampoco podemos pedirle milagros, bastante será con que no baje o suba algo…

Pueden leer un artículo sobre este tema en este enlace.

Stocks And Bonds Are Now So Expensive That They Are Priced To Have The Worst Long-Term Performance In History

Read more: http://www.businessinsider.com/stocks-and-bonds-forecasts-2014-3#ixzz2wyUhSE1h 

Todo esto a lo que nos lleva, es que vamos a tener que trabajar mucho más para obtener rentabilidad, y ser mucho más selectivos en las inversiones.

Ya saben que llevo años luchando intentando erradicar ese mito tan dañino para las carteras de los particulares de que la bolsa siempre sube. A pesar de que basta con ver un gráfico del Nikkei de los últimos 20 años para darse cuenta de la falacia, es algo que interesadamente por parte del stablishment sigue anclado en el inconsciente colectivo.

Para seguir profundizando en este tema, hoy quiero hablar de un estudio de los profesores David Le Bris y Pierre Hautcoeur, que demuestra de manera rigurosa y científica la falsedad de que a largo plazo la bolsa siempre sube.
He profundizado sobre el tema y el estudio me parece que debe ser conocido por todo el mundo, para desterrar de una vez por todas mitos, como ese precisamente. Un mito que puede hacer mucho daño a la larga.

Voy a destacar algunas cosas que más me han llamado la atención.

1- Se dice que la bolsa siempre sube a largo plazo, pero no se tienen en cuenta cosas que literalmente las borran del mapa. Por ejemplo la revolución bolchevique interrumpió el Rusia el mercado de valores durante 70 años, desde 1917 a 1992.

Sin ser situaciones tan graves, también hubieron interrupciones temporales, en algunos casos muy largas, en las bolsas de Milán, Bruselas, Amsterdam, París, Berlín entre otras.

En todos ellos las bolsas no subía, en realidad tampoco bajaba, es que... no había bolsa...

Se tiende a olvidar todo esto en las estudios...

2- Los autores igualmente recuerdan que cuando se hacen estudios de largo plazo, no se tienen factores clave en cuenta que lo desvirtúan todo. Por ejemplo las empresas que quiebran, o las empresas que son nacionalizadas.
3- Han creado un muy eficiente índice de largo plazo, para ver de verdad cómo se comporta la bolsa de París desde 1854 a 1998, teniendo en cuenta todas esas cosas, a diferencia de otros estudios, y cuidando mucho el sistema de ponderaciones para que todo sea lo más realista posible, y los resultados son bastante duros.

- Sin tener en cuenta dividendos la bolsa sube menos que la inflación de 1854 a 1998, con lo cual no se habría ganado realmente nada en casi siglo y medio invertido.

- Si tenemos en cuenta dividendos y considerando que no hay impuestos sobre ellos, lo cual es mucho suponer, en mi opinión, aún así, de 1854 a 1914, la bolsa mereció la pena, ya que ganó 5 % de media al año neto de inflación.
- Pero entre 1914 y 1983, estuvo por debajo del rendimiento cero de forma consistente.

- Si tenemos en cuenta impuestos los resultados son mucho peores, y el oro habría sido la mejor inversión en ese siglo y medio.

- Es decir que entre 1914 y 1983, la bolsa de París no ha rentado nada, al contrario se ha perdido dinero y bastante. Se dice que la bolsa a largo plazo sube, pero que se defina largo plazo, porque entre 1914 y 1983 hay 70 años de no ganar nada, toda una generación. Resulta por tanto una broma pesada seguir afirmando eso. Podemos pasar toda una generación esperando que la bolsa nos dé dinero. Y desde luego queda muy claro que una persona que hubiera invertido todo su dinero desde 1854 en la bolsa y que siguiera vivo, cosa imposible, pero imaginemos que fuera así, muy al contrario de lo que tenemos en la cabeza no habría podido vivir de las rentas de su inversión en bolsa, la inflación se habría comido lentamente su dinero. Ya ven que este es un dato realmente demoledor. Entre 1914 y 1982, y aun reinvirtiendo dividendos se habría perdido dinero a razón de un 2,82 % anual.

4- Vamos con la tabla clave del estudio.

- Desde 1854 a 1913, la bolsa francesa ganaría de media anual deducida inflación el 5.7%, los bonos del tesoro francés el 4,72%, el oro hubiera perdido el 0,08% y la deuda a muy corto el 3,35 %.

Es decir, que 60 años de idas y venidas en bolsa, sólo hubieran dado una rentabilidad de algo menos del 1 % anual de más que los simples bonos y a no complicarse.

- Desde 1914 a 1982, la bolsa francesa perdería de media anual deducida inflación el 2,82 %, los bonos del tesoro francés el 4,92%, el oro hubiera ganado el 5,49% y la deuda a muy corto habría perdido el 4,78% incapaz de compensar la inflación. Este fue un período donde no sólo la bolsa poco nos hubiera dado, sino que lo único rentable habría sido el oro. Curioso a más no poder, ¿estaremos ahora en otro período así?

-Pero llega el período bueno de las bolsas. De 1983 a 2006.

La bolsa ganó en ese período de media el 13,50% anual, y como esto es lo más reciente en el recuerdo, sembró el mito de que siempre sube la bolsa. Pero atención, que esto es muy curioso, los bonos del estado rentaron nada menos que el 11,97%. La deuda a corto el 3,94% y aquí el oro pinchó perdiendo el 4,03 % anual de media.

5- A la vista de estas tablas, vemos algo claro, el oro va muy bien cuando lo demás va mal, y muy al contrario de lo que parece, los bonos no son el reverso de las bolsas. Como vemos en estas tablas de muy largo plazo, si hacemos entrar en juego el descuento de la inflación que es absolutamente vital, los bonos van muy bien cuando la bolsa vive su época dorada, y muy mal cuando ella lo hace mal. Eso año a año no se ve, pero sí en estas series de largo plazo.
6- Resumen final no menos importante.

- Desde 1854 a 2006:

- La bolsa gana de media anualizado, descontando la inflación y reinvirtiendo dividendos 3,06% anual, que es bastante pero no da la rentabilidad tan grande que podríamos pensar. Y todo esto gracias a que el estudio se terminó en 2006, justo cuando aún se estaba en tendencia alcista, si se incluyeran los dos últimos años las medias serían más bajas.

- La deuda del estado gana en el mismo período el 1,50%. La mitad, pero a cada uno discernir si mereció la pena sufrir lo indecible en bolsa durante 150 años para sacar 1,5 % más al año.

- El oro el mejor, tras la bolsa, con una ganancia media de 1,83 % año.

- La deuda a muy corto, el equivalente a nuestros monetarios actuales, ruinoso, no protege contra la inflación, y habría perdido el 0,25 % anualizado y como en toda la serie descontada la inflación.

7- ¿La cifra que más me ha impactado?

La que dice que en la época dorada de las bolsas de 1983 a 2006, la bolsa, que tantos ríos de tinta ha hecho correr, en periódicos, webs, televisiones, informes de bancos, de analistas, que tantas pasiones ha despertado, ganó de media un 13,50 cuando la deuda del estado, que solo ocupó unas pocas líneas y algunos comentarios de pasada, dio el 11,97%. ¿Mereció la pena estar en bolsa? Cada uno tiene la respuesta, teniendo en cuenta el sufrimiento en una cosa u otra.

Al margen de estas opiniones subjetivas, creo que debe quedar claro, que la renta fija siempre debe ocupar un porcentaje importante de las verdaderas carteras de largo plazo. Puede que ahora no sea su mejor momento, de hecho está sobrecomprada más que la bolsa, pero la vida es muy larga...