La situación en las bolsas europeas no evoluciona nada y todo sigue igual que ayer y días anteriores.
 
1-      Aquí dinero fuerte ha desaparecido, las manos fuertes bastante sensatamente se dedican a hacer intradía, y no meten un euro hasta que el mercado no se aclare si va o si viene.
 
Y ahora mismo la estrategia estrella es el intradía. Esta mañana el futuro del Dax por ejemplo ha dado entradas espectaculares en este plazo de tiempo, que seguramente una vez que se calmen las cosas no volveremos a ver en mucho tiempo. No es un buen momento para nada que no sea intradía.
 
2-      El culebrón de Grecia, es capaz de hacer perder la paciencia al Santo Job. Tsipras por enésima vez vuelve a decir ayer que había ya acuerdo. Sólo hay dos opciones, o intenta tomar el pelo a todo el mundo, o es el osito chuchipandi, inocente como él sólo.
 
Como siempre durante todo el día, concurso de funcionarios de la eurozona diciendo que eso no es así, que no hay ningún acuerdo y es más que las posturas siguen bastante alejadas. El mercado está ya agotado de descontar acuerdos que nunca llegan.
 
Y lo que me da miedo de verdad, es que cuando llegue, habrá pasado tanto, que vamos a empezar con el siguiente enredo con Grecia. Porque lo de Grecia, tiene muy mal arreglo a medio plazo. Las patadas adelante y el hacer como si se fuera a recuperar no sé cuánto durará.
 
3-      El mercado esta mañana se ha asustado mucho cuando ha visto la nueva tormenta vendedora que ha caído sobre el Bund alemán. Ha llegado a perder mucho, aunque a estas horas gracias al nivel psicológico de 150, ha conseguido rebotar, y esto ha alejado a las bolsas de mínimos. Un día más creo que hay que dejar claro que esto no es una corrección técnica sino algo de mucho calado.
 
4-      Los gráficos muy claros. Está claro que nada está claro, porque tanto en Wall Street como en Europa son absolutamente laterales, y no invitan ni a los líos ni a las aventuras. Invitan a los bandazos intradía, que es lo que estamos teniendo.
 
5-      Es evidente que una de las razones por las cuales se están vendiendo bonos, es por que hay expectativas de inflación, y como dicen muchos analistas, esto no es tan malo, porque a fin de cuentas es lo normal en una recuperación económica viniendo de una gran crisis, como está pasando en toda la eurozona. Algunos sectores en concreto se pueden ver especialmente beneficiados, como el bancario. Hoy JP Morgan precisamente ha publicado un estudio, donde compara otros momentos históricos en que han subido tipos, viniendo de muy abajo como ahora, y las bolsas no lo han pasado tan mal, precisamente por lo comentado, de que esto también conlleva una parte buena que es la recuperación económica.
 
6-      Y por si fuera poco quien más quien menos, tiene sus reservas por el dato de mañana de empleo en EEUU, con el que nunca se sabe, en estos tiempos difíciles.
 
No es de extrañar que con toda esta ceremonia de la confusión el inversor particular esté completamente despistado.
 
Vean este gráfico:

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Fuente: Ryan Detrick.
 
Es el nivel de neutrales en la encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales. Acumulan según los cálculos de Ryan 9 semanas por encima del 45% de neutrales, lo cual no había pasado nunca antes en la historia. El anterior récord había estado en 1988…Como vemos una situación realmente curiosa. Un mercado que explotará dentro de poco, ahora hace falta saber hacia dónde…
 
Otra muestra de que esto está a punto de reventar, vean este gráfico:
 
 
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111 días el S&P 500 sin ganar ni perder un 2%, no visto desde 2012, y antes desde 2007, por cierto en las dos veces anteriores se reventó…al alza…tomemos buena nota…
  
Y nos fiemos mucho hacia donde indique la economía en su conjunto, a veces las bolsas se mueven en direcciones engañosas. ¿Quieren un ejemplo? El supuesto mejor mercado del mundo:

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Ya ven, la bolsa de Venezuela, subidón del siglo, pero claro como se indica en el artículo de la fuente, con un desplome del PIB del 7% lo que pasa es que la inflación sube el 100%. Venezuela es un ejemplo a no seguir para nada en la vida. En este tipo de casos la bolsa es de las pocas protecciones contra el desastre de la inflación.
 
Pasemos a otro tema.
 
A base de ver mucho una cosa o situación, aunque tenga poco sentido, uno se habitúa y la pasa en la mente a la categoría de cosas normales, sin cuestionársela más. Da igual lo disparatada que sea la observación, todo es cuestión de acostumbrar la mente a ella, y al final no nos afecta. 

En nuestro mundo económico, un caso típico son los exageradísimos sueldos que tienen los directivos de muchas grandes empresas. Ni les cuento los sueldos que tienen los consejeros de algunas grandes sociedades, que estos rozan ya el absurdo.

Los altos directivos que pasan 12 horas en una oficina y ni viven ni duermen, luchando por la compañía, aún tienen pase, pero si calculáramos lo que ganan algunos consejeros por minuto presentes en las oficinas de la empresa, nos saldría un disparate de magnas dimensiones. En algunas ocasiones los sueldos son tan altos que en la época de la burbuja.com llegaron a suponer la riqueza más floreciente y retorcida para los directivos y la ruina vil para los accionistas. Esto es un abuso que nadie tiene ningún interés en parar, porque... a ver quién le pone el cascabel al gato.

Tras la gran crisis iniciada en 2007, se han intentado muchas medidas para paliar estos abusos en muchos países, pero no da la sensación de que se haya conseguido, salvo en casos contados. Especialmente elevadas las pensiones de jubilación doradas de algunos directivos de bancos españoles.

En esta línea de pensamiento me ha parecido realmente muy curioso un estudio publicado hace un par de años en EEUU y del que se hacía eco un artículo de Daniel Gross en la web de EEUU Slate hace algún tiempo.

El estudio está realizado por los profesores David Yermack de la Universidad de Nueva York et Crocker Liu de Arizona y se llama algo así como ¿dónde están las mansiones de los accionistas? en clara alusión a ese libro tan famoso hace algunos años que se llamó ¿donde están los yates de los clientes?

No se les ha ocurrido otra cosa que comprobar a base de investigaciones bastante complicadas, pues no es un dato fácil de obtener, donde vivían 488 de los 500 presidentes de cada compañía del S&P 500. Los resultados son más que curiosos.

Lo pueden encontrar al completo en inglés en este enlace, vamos a comentar lo más destacado.

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=970413

1- Lo primero que se ve es que, como era de esperar, viven bien. La casa media de presidente de compañía del S&P 500 tienen 1.600 metros cuadrados, 11 habitaciones, y 4,5 cuartos de baño por casa. El precio medio de cada casa, casi siempre unifamiliares es de unos 3 millones de dólares comparado con el precio medio de una casa de EEUU que es a nivel nacional de 274.000 dólares.

Las casas tienen de media 17 años de antigüedad y fueron compradas de media poco más de un año antes de su acceso al cargo.

2- Un 44 % de la casa la financian con préstamos y un 32% con ventas de acciones de su compañía.

3- Si la casa la compran después de ser nombrados presidentes, ésta es más grande , 13.1 habitaciones, y casi 4 millones de dólares de valor de mercado. Las casas según fotos aéreas tienen como elementos comunes, piscinas, pistas de tenis, jardines, saunas anexas, casas de invitados o de guardeses.

Pero ahora viene lo interesante:

Resulta que se estudia a continuación de forma detenida la correlación entre el tamaño y precio de la casa y la cotización de las compañías de los presidentes, y se encuentra que por ejemplo en el 2005, los valores de las compañías cuyos presidentes viven en mansiones más suntuosas y muy por encima de la media de los otros presidentes, lo han hecho de media un 3,35 % peor que los de las compañías de los presidentes que viven en casas por debajo de la media.

Y más interesante aún, los casos más extremos, es decir, los presidentes que viven en las mansiones más caras de todos, con un mínimo de 3.000 metros cuadrados de mansión, lo hacen peor sus compañías en 2005 ¡un 7%! que los de las compañías de los presidentes que viven en las casas más modestas del segmento.

Cuando un presidente compra una mansión ( y para ello suele vender sus propias acciones) su acción tiende a hacerlo peor, al ritmo de casi el 1,25% al mes.

Datos muy curioso, realmente curiosos, y que dan totalmente pie a ese título que los autores del estudio han dado: ¿dónde están las mansiones de los accionistas?...