Seguimos con problemas en los mercados bursátiles con una extensión de los problemas que tuvimos ayer y con una situación en general que está siendo concienzudamente analizada desde todos los ángulos precisamente porque se acerca el verano, periodo vacacional, y el mercado cambia de carácter.
Debemos recordar que estábamos con una volatilidad bajísima, seguimos con ella, pero ha subido un poco, y el mercado no para de pensar qué es lo que puede pasar para que se rompa esta racha de baja volatilidad, despierte, y se produzca una corrección, o un disparo superior al alza.
 
Recordemos que todo comenzó con un recorte de previsiones por parte del Banco Mundoal y de Lufthansa que se unió a una cancelación de 70 aviones por parte de la línea aérea Emirates a Airbus y esto de rebote acabó haciendo daño a Boeing, en una conclusión de la situación que más o menos decía que el recorte de las previsiones podía generar cancelación de órdenes de todas las aerolíneas.
 
En un curioso movimiento del destino, las tensiones en Irak han crecido muchísimo hasta el punto de que Estados Unidos está sopesando seriamente ataques aéreos selectivos para apoyar al ejército local en su lucha contra algunas facciones peligrosas de Al Qaeda que han puesto en peligro ciudades petrolíferas muy importantes y, de rebote, el suministro mundial.
 
El crudo ha reaccionado violentamente al alza, superando resistencias cercanas y el más perjudicado vuelven  a ser las aerolíneas, que ayer descendieron un 5% en Estados Unidos, pero que ahora en Europa vuelven a tener problemas porque el súper sector de viajes y turismo es el peor del día descendiendo -1.8%. La razón es fácil de entender, un incremento de los precios de los combustibles reduce su margen de beneficios. En estos momentos el crudo de referencia en Estados Unidos ya alcanza los $107 y el de referencia en Europa está en $113.32.
 
En el otro lado de la moneda tenemos a las petroleras que aumentan los ingresos por el aumento del precio, así que el súper sector de petroleras y gasistas es el mejor del día con diferencia subiendo +1.25%.
 
Resumiendo todo lo anterior, y teniendo en cuenta que estamos a mediados de junio y que la semana que viene tenemos el vencimiento trimestral de derivados, muchos están pensando en que lo que estamos viendo es un retrasado “sell in may and go away”.

El que haya una debilidad justo antes del vencimiento y antes de las vacaciones, puede hacer inclinar la balanza hacia la idea de un verano más bien reposado o incluso con algunos otros problemas antes de volver otra vez a la actividad normal, pero muchos no lo ven así, sino de forma contraria, ya que la liquidez sigue siendo muy alta y los bajos tipos de interés en todas partes hacen que el único sitio que puede ofrecer algo de rentabilidad sea precisamente el riesgo.
 
Precisamente, el mercado de divisas está muy movido al igual que el mercado de deuda gracias a lo que dijo el banco de Inglaterra ayer en el sentido de que la primera subida de tipos podría estar más cerca de lo que piensa el mercado, lo que está dando bastante fortaleza a la libra.
 
Una subida de tipos impulsa de forma inmediata la rentabilidad de la deuda, por lo que la deuda de Reino Unido es la peor del día con un serio incremento de la rentabilidad, pero la deuda de la Eurozona hace lo contrario, rebajándola, y su máximo exponente, la alemana, también la reduce. Esto es porque la referencia en el euro de la deuda pública es la alemana y la referencia de Reino Unido son los Gilts, y como ambos están en un ciclos de Bancos Centrales distintos, se está jugando a apostar por un diferencial largo de Alemania y corto de Reino Unido, lo que favorece los movimientos que estamos viendo.
 
Con respecto a las subidas de tipos, en Merrill Lynch creen que va a ser el punto de inflexión en los mercados que generarán una corrección de las bolsas. No esperan complicaciones durante el verano, porque las condiciones pasadas siguen siendo las mismas, pero ponen el foco de atención en el otoño y en un posible incremento de la volatilidad en ese momento justo cuando se puedan dar dos factores:
 
El primero de ellos puede ser la confirmación de una recuperación en forma de un buen crecimiento de la economía norteamericana del 3% pero a la vez un exceso de alegría en los mercados de riesgo (el segundo factor) que obligue a los mercados centrales a mover ficha para poder calmar esa burbuja. Por lo tanto, los tiempos de los bancos centrales y todo lo que digan va a ser mirado con muchísima más atención de lo que ya eran en estos momentos.