Un día más, el mercado vuelve a estar total y absolutamente dominado por los movimientos y perspectivas de acciones a tomar parte de los bancos centrales.

Lo que hizo en su momento el Banco Central Europeo, aumentar el programa cuantitativo y abrir las compras a nuevos tipos de deuda y además reducir los tipos de interés, parece que para lo único que está sirviendo es para evitar males mayores, más que apoyar decididas mejoras en la zona euro, ya que es Estados Unidos la que de momento se está llevando el gato al agua.
 
Todo lo que estamos sufriendo y viviendo está centrado en el comportamiento del dólar index y las perspectivas que tiene el mercado sobre el número de subidas de tipos de interés que tiene en la cabeza la Reserva Federal, pasando de cuatro en 2016 en la reunión de diciembre de 2015 a en los últimos comentarios de la presidenta de la Reserva Federal apuntalar la idea de ver dos como máximo y subir claramente la posibilidad de que veamos sólo una o ninguna.

Tal como comentamos esta mañana, la debilidad del dólar index está apoyando decididamente a los activos de riesgo en Wall Street, por lo que lo están haciendo bastante mejor que la zona euro, apoyados en el resurgir de las materias primas, que precisamente aumentan su valor intrínseco con la debilidad del dólar. Simplemente, vean este gráfico adjunto en donde se compara el comportamiento del dólar index con el NYSE, bien marcando la fuerza comparada entre los dos, el momento en donde los activos de riesgo ganan potencia cuando se debilita la moneda.

nyse


La Reserva Federal sigue diciendo que las decisiones sobre tipos de interés dependen de los datos, así que el mercado los datos vuelve a mirar. En este momento tenemos una sesión negativa en Europa porque no acabamos de romper resistencias y menos las podemos romper cuando hoy tenemos el dato de paro semanal y, sobre todo, mañana tenemos el de creación de empleo del mes de marzo en Estados Unidos. Como desde hace ya bastante tiempo, cada nuevo dato va a ser un examen al rebote desde los mínimos de este año y en la zona euro no hay valor para superar ninguna resistencia si no hay apoyo, y la debilidad del dólar está exportando fortaleza al euro, lo que es un punto negativo muy importante para las exportadoras.

En estos momentos todos los súper sectores de Europa están en negativo con bastantes descendiendo más del -1%, entre las que se encuentran las Utilities con -1,45%, las petroleras -1,34%, los medios de comunicación -1,37%, las aseguradoras -1,19%, las constructoras -1,17% y los bancos con -1,79%.

Las telecomunicaciones están cayendo -1,54% y son uno de los factores bajistas que tenemos en el día de hoy, debido a que se ha sabido que tanto Orange como Bouygues han decidido extender hasta el próximo domingo las negociaciones sobre esa venta de la división de telecomunicaciones de la última, ya que dicen que hasta el momento no ha habido avances en las mismas, así que el mercado se lo ha tomado a mal, pensando en que hay dificultades de concentración en el sector, así que todo el sector está pagando el susto.

Con respecto a los bancos, tenemos otra vez problemas más o menos en los mismos sitios de siempre, pues los italianos están descendiendo más del 2% y además los británicos tampoco tienen el día, porque siguen apareciendo comentarios acerca de los perjuicios que tendría la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Hablando de la Unión Europea, hoy ha sido un día muy abundante en cuanto a datos macro, pues hemos tenido cifras de IPC en bastantes países y se ve claramente que los precios de la gasolina siguen poniendo en presión bajista a los precios, pero la subyacente está mejorando. Hoy la decepción nos la ha dado Alemania, pues el desempleo ha dejado de descender, quedando en una variación nula en el mes de marzo y encima las ventas minoristas nos dan el susto con un descenso de -0,4% cuando se esperaba un incremento del 0,3%, así que las resistencias a las que Europa se enfrenta, se han potenciado, manteniéndonos en los alrededores de los 10.000 puntos del futuro del índice alemán y por debajo de la resistencia de los mínimos de diciembre del año pasado.
A todo lo anterior, hay que poner encima de la mesa el deterioro de las cifras económicas de España, con un déficit público que se ha ido de las manos situándose en el 5,24% en 2015 y encima con la incertidumbre política de no saber qué clase de gobierno va a ser el siguiente, si va a seguir con las recetas llevadas hasta el momento y qué plan es el que se puede imponer a partir de ahora.

En resumidas cuentas, la resistencias siguen vivas en la zona euro y todos los ojos están puestos en los datos de creación de empleo que conoceremos mañana en Estados Unidos, para saber si apoyan la idea de ver como mucho dos subidas de tipos de interés este año o dicen lo contrario, afectando al desarrollo del dólar y a partir de su movimiento toda la cadena de reacciones tanto en las materias primas como los activos de riesgo.