Las bolsas europeas se mueven en terreno casi neutral a estas horas, a golpe de titular del impresionante culebrón del acuerdo con Grecia.
 
Lluvia de declaraciones durante toda la mañana sobre Grecia, que copa todo y asfixia al mercado real, que no tiene opción de manifestar cuáles son sus verdaderas intenciones.
 
El problema es que nadie se cree nada ni de la troika ni de los griegos. Hay que recordar la bonhomía de ayer habitual de Juncker, diciendo tras una reunión con Tsipras que el encuentro había sido amistoso, constructivo, vamos, que casi se van de copas los dos, y a la media hora, los representantes del FMI se levantaban de la mesa hartos ya de la posición griega y se iban.
 
Y no digamos de los 65.000 anuncios de acuerdo que ha dado ya por hechos Walt Tsipras Disney. Nadie es fiable. Y hay que llevar cuidado salvo que se esté en intradía aprovechando estos bandazos, única postura razonable en un mercado así, en entrar al trapo de las declaraciones de los políticos.
 
Esta mañana, Merkel, el gobierno alemán y Juncker, se están esforzando en dejar claro que el portazo de ayer del FMI no significa nada, y que el FMI no se ha ido de las negociaciones. Incluso Merkel ha dicho unas palabras poéticas de que donde hay voluntad hay camino o algo así, pero el mercado está ya cansado de todo, y como el FMI no quiere que le devuelvan la confianza en las negociaciones, quiere que le devuelvan el dinero…
 
En cualquier caso todo esto, de que el FMI no se ha ido de las negociaciones nos ha alejado de mínimos…
 
No todo es Grecia. Y el mercado sigue muy atento a las evoluciones del mercado de bonos, que hoy están tranquilos, y como al euro, esa resistencia 1,15 se vigila estrechamente.
  
Ayer comentábamos el resultado de la encuesta de la AAII, Asociación Americana de Inversores Individuales, que pueden ver aquí:
 
 
Como destaca hoy la propia Asociación en su boletín, la publicación está plagada de anomalías. Estamos en un momento en cuanto a sentimiento de mercado, que nunca se había visto antes desde que en 1987 empezó a publicarse la encuesta.
 
1-      Los alcistas están al nivel más bajo desde 11 de abril de 2013. Y lleva 14 semanas consecutivas por debajo de su media histórica. También lleva seis semanas por debajo de 30%, nunca visto desde 2003 donde se llegó a ver 7 semanas. La fecha exacta de 2003 fue el 27 de febrero.
 
Si miran los gráficos, verán, que el mes siguiente empezó una remontada de Wall Street que salía de la crisis punto.com, que duraría hasta que entramos en crisis en 2008. Estamos ante un extremo negativo de mercado. ¿Nos esperan subidas por ley de sentimiento contrario?
 
Confirma este extremo negativo de mercado el hecho de que los bajistas están al nivel más alto desde octubre de 2014, es la primera vez desde abril de 2015 que suben por encima de su media.
 
Hasta aquí todo claro, por ley de sentimiento de mercado, posibilidades de subidas fuertes en el medio plazo, aunque esto, lógicamente es un indicador más y no el Santo Grial, ni mucho menos.
 
2-      Pero a la vez despista un poco el elevadísimo número de neutrales. En la encuesta se considera neutral a quien considera que no habrá grandes cambios en los siguientes 6 meses. Están por encima del 45% por diez semanas consecutivas lo cual no había pasado nunca antes en la historia.

Ojo, porque según los estudios de la propia asociación, cuando el número de neutrales es anormalmente alto, el 80% de las veces el S&P 500 lo ha hecho bien en los plazos de 6 a 12 meses a la aparición del fenómeno…
 
Así que por ambos lados la cosa cuadra… a ver si con lo de la subida de tipos y todo Wall Street termina dando la sorpresa a fin de año, desde luego todo este extremo de mercado es como para pensar…
 
Ahí quedan todas estas cifras, por si hay que ponerlas sobre la mesa en algún momento. De momento el pequeño inversor no apuesta por la bolsa.
 
Pasemos a otro tema.
Muchos inversores se preguntan, cada fin de trimestre, y estamos cerca del final del segundo: "bueno, quizá lo mejor será liquidar los que mejor me han ido al menos en parte y dentro de lo que cabe y meterme con algunos que lo hayan hecho peor". Por ejemplo en chicharros machacados, valores bajistas con “valor”.

A priori puede parecer lógico, pero antes de hacer eso sería interesante que le diera un vistazo a este estudio.

Lo hizo un profesor de la Washington State University, en concreto Richard W. Sias.

En dicho estudio el autor especula con un intento de demostración de que al final las tendencias existen, lo cual rebate la teoría de la eficiencia del mercado, y para ello intenta comprobar si los valores que lo han hecho mejor en los seis meses anteriores, de media, tienden a hacerlo mejor en los siguientes seis, y los que lo han hecho peor en el último semestre tienden de media a hacerlo peor en el siguiente; por tanto, si las estrategias de momentum funcionan.

Para poderlo comprobar, se ha remontado a 20 años atrás y las conclusiones son muy claras: las estrategias de momentum funcionan, luego los sistemas para operar automáticos, tienen una base cierta, y están basados en la lógica, pero además ha encontrado algo muy interesante, una pauta estacional.

Resulta que en su estudio se ve que la clave de que estas tendencias funcionen está en los últimos meses de cada trimestre. Si quitamos el mes de enero que es un mes, como ya sabemos, bastante peculiar en la "estacionalidad", resulta lo siguiente:

1- En 20 años las estrategias de momentum dan un beneficio medio de 59 puntos básicos si es un mes que no es final de trimestre, por ejemplo abril o mayo o noviembre, por decir algunos.

2- Pero la media si es mes fin de trimestre sube a ¡310 puntos básicos!.

3- Conclusión: las estrategias de momentum son siempre rentables, seguir la tendencia da su fruto, pero especialmente, casi cinco veces más si es mes de fin de trimestre.

Por lo tanto, la clave de su cartera podría estar en junio de nuevo para los valores que mejor lo han hecho y debe llevar mucho cuidado en ese mes con los que peor lo estén haciendo.

Dos factores muy claros ha encontrado el profesor en su estudio que explican el fenómeno:

1- Los institucionales tienden a liquidar a fin de trimestre los peores valores y a comprar los mejores, por una simple cuestión estética. Simplemente no quieren que en sus informes trimestrales aparezca que tenían valores malos en cartera, quieren que aparezca que la cartera actual está constituida por los mejores.

2- Los institucionales venden en el último momento valores en los que estaban en pérdidas para generar las minusvalías correspondientes por motivos fiscales, y tienden a aguantar más los que están ganando igualmente para diferir pagos.

3- Por tanto, los valores que mejor lo hayan hecho en meses anteriores tenderán a hacerlo mejor si estamos en un mes en que sea fin de trimestre y, sobre todo, si es un valor donde los institucionales, que son los que generan la pauta, tienen mucha participación, si es un valor en manos de particulares esto no sucederá.

Y atención a estos datos que vienen a continuación. El autor está convencido de que este fenómeno irá en aumento, es decir, será una pauta que, por muy conocida que sea, cada vez se reforzará más, por una razón muy sencilla, teniendo en cuenta el fuerte aumento de la participación institucional en el mercado que cada vez tiende a ir a más.
Vean estas cifras que a mí me han dejado sorprendido, no se por qué tenía en la cabeza que los institucionales en EEUU siempre habían sido mayoritarios, como lo son aquí ahora pero estaba muy equivocado y si no vean:

1- Según datos del NYSE, en 1950 los institucionales sólo tenían ¡el 7% de la capitalización del mercado! Es decir, el mercado era de los particulares al completo.

2- Pero en 1970 había subido al 28%.

3- Y en 1990 al 41%.

4- En el 2000 hablábamos del 46%.

5- ¿Y en la actualidad? Un impresionante 70%. Ya pueden ver cómo han cambiado las cosas, el mercado ahora sí en manos de los leones aunque esto no ha sido siempre así.

El autor ha comprobado en períodos de pocos años y a medida que aumenta el número de institucionales aumenta la fuerza de esta pauta. No me extraña lo más mínimo, creo que acabamos de dar con una de las claves de por qué en los últimos años pautas más sencillas, pero efectivas, como la magia del primer día se cumplen mejor de lo normal. Los institucionales cada vez son más fuertes y generan con su comportamiento pautas que en algunos casos cada vez son más fuertes. En la actual situación de mercado, donde el inversor final prácticamente no existe, son ya los reyes absolutos.