Las bolsas europeas evolucionan a la baja a estas horas, especialmente las de Madrid y Milán, debido a su alta dependencia de los valores bancarios, que hoy son el peor sector del stoxx 600. Varios problemas confluyen hoy.
 
1.- La parálisis total y absoluta a la que ha llegado el S&P 500. Una parálisis que aparece en un estado de sobrecompra realmente espectacular. Claro los operadores tienen miedo que tras llevar tantos días en un rango tan estrecho, pudiera darse un estallido de salida, que si es bajista podría ser complicado porque la sobrecompra es alta, mientras que si es por arriba podría ser más limitado por las alturas alcanzadas (Máximos históricos) Esto lleva a un juego táctico complicado.

2.- No olvidemos de ninguna manera que el mes se acaba y muchos operadores se marchan de vacaciones que empezarán el lunes. Las experiencias del mes de agosto no han sido nada buenas en los últimos años. Unos años donde se ha aprovechado el bajo volumen para mover los precios a la baja con más facilidad. Y desde luego que en la memoria de todos está el grave desplome del mes de agosto del año pasado.

3.- Como principal motivo más concreto, tenemos la fuerte caída del sectorial bancario del stoxx 600 de más del 2%. Y todo ello ante el miedo de los operadores a tener valores bancarios teniendo en cuenta que mañana se dan los test de estrés que ha realizado la autoridad bancaria europea. Estos test de estrés son algo folclórico y que no sirve para nada. Huelga decir que varios bancos han quebrado en Europa, o han sido absorbidos in extremis por otros cuando habían pasado perfectamente dichos test. Pero no deja de ser una fuente de preocupación.

4.- Se está castigando sobre todo con total claridad a los bancos italianos, y esto se contagia a los bancos españoles. El temor es sencillo, mañana podría salir la condena a alguna otra ampliación de capital, de las muchas que ha habido y que han hecho mucho daño a los inversores, que son los que pagan el pato, de la presunta mayor solvencia que el banco de turno consigue con esa dilución del valor que se encuentra el accionista de la noche a la mañana.

5.- Deutsche Bank también baja 3,5% ya que muchos creen que podría ser otro candidato a tener problemas en dichos test.

6.- El sector de automoción tampoco va bien, ya que baja en el stoxx 600 un 0,8%. El principal responsable es Renault que baja 2,5% y Fiat baja 2,3% tras dar ambos resultados peor de lo esperado.

7.- El sector de petroleras también baja más del 1% debido a la persistente debilidad de los precios del petróleo, que parece condenado a vagar en lateral durante un buen tiempo entre los 40 y los cincuenta y tantos dólares por barril.

8.- Telefonica con una bajada de más del 5% tras sus resultados le da la puntilla al Ibex. Por si no tuviera bastante con la caída de los bancos además este problema con otro de sus valores punteros.

9.- Tampoco es favorable para las bolsas europeas el hecho de que el euro se esté recuperando desde el comunicado de la FED de ayer. Ya que el dólar desde entonces se muestra débil y hace subir a las otras monedas, lo que perjudica a las grandes exportadoras Europeas.

10.- En cualquier caso toda esta lista de factores negativos, tampoco es algo excesivamente grave, sino bastante coyuntural y la situación podría evolucionar con rapidez, especialmente si mañana no hay demasiados problemas con los bancos y el banco central de Japón tomara nuevas medidas, algo que no es seguro. Y más teniendo en cuenta que como decíamos antes, el volumen va a ir bajando y mucho día a día, con lo cual las cotizaciones se van a poder mover de forma más fácil.
 
Así que lleven cuidado. Igual es momento de recordar algunas citas de Jesse Livermore, el legendario especulador, en su libro: "Recuerdos de un operador de acciones" contando sus vivencias en la bolsa de principios del siglo XX, muy pocas cosas han cambiado en estos 100 años.
 
Nunca vacilo cuando tengo que decir a un hombre si soy alcista o bajista. Pero nunca digo a nadie que compre o venda un determinado valor. En un mercado a la baja todos los valores bajan y en un mercado al alza, suben. Por supuesto, no quiero decir que en un mercado a la baja, causado por una guerra, las acciones de municiones no suban. Hablo en un sentido general. Pero el hombre medio no desea que le digan si el mercado es alcista o bajista. Lo que desea es que le digan, de forma específica, qué determinado valor debe comprar o vender. Quiere algo por nada. No desea trabajar. Ni siquiera desea pensar. Ya es demasiado trabajo tener que contar el dinero que recoge del suelo.

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la historia de Dickson G. Watts acerca del hombre que estaba tan nervioso que un amigo le preguntó qué le pasaba. "No puedo dormir", respondió él nervioso. "¿Por qué no?", preguntó el amigo.

"Estoy manteniendo tanto algodón que no puedo dormir pensando en ello. Me está destrozando. ¿Qué puedo hacer?" "Vende hasta que puedas dormir," respondió el amigo.

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¿De qué modo está protegido el público contra el peligro de compra de un valor por encima de su valor real? ¿Quién castiga al difusor de los injustificados artículos alcistas? Nadie; y sin embargo el público pierde más dinero comprando valores a causa de un anónimo consejo interior cuando el precio es muy alto, que vendiendo valores por debajo de su valor a consecuencia de un consejo bajista durante los denominados "ataques".

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Estoy en el juego especulativo desde que tenía catorce años. Es todo lo que he hecho. Creo que sé de lo que estoy hablando. Y la conclusión a la que he llegado, tras casi treinta años de constantes operaciones, tanto con márgenes pequeños como con millones de dólares a mis espaldas, es esta: Un hombre puede vencer a un valor o a un grupo determinado en un momento determinado ¡pero nadie puede vencer al mercado de valores! Un hombre puede hacer dinero con el grano o el algodón, pero nadie puede vencer al mercado del grano o al mercado del algodón. Un hombre puede ganar una carrera de caballos, pero nadie puede ganar a las carreras de caballos. Si supiera cómo hacer más fuertes estas afirmaciones, o darles más énfasis, lo haría. No importa lo que nadie pueda decir en contra. Yo sé que tengo razón cuando hago estas afirmaciones.

En fin, lo que dice Livermoore, no se va contra el mercado, es demasiado fuerte para enfrentarse a él, ni a la tendencia, ni a la dirección que tengan tomada en cada momento las manos fuertes...