Jornada dispar en Europa. Vaya por delante que el volumen está bajando cada día, porque muchos operadores importantes se han ido de vacaciones.

  Y esto ayuda a que se exageren las cosas. El futuro del dax sube ligeramente, el del Eurostoxx baja moderadamente y el del Ibex baja bastante. ¿Por qué? Pues no es muy difícil de encontrar la causa, si nos vamos a este panel de Reuters donde se ven todos los sectoriales del stoxx 600 que es el mejor índice para estas cosas:


 
 
Ya ven que solo hay un sector que está verdaderamente pesando a la baja con una caída del 1,12% que es el bancario. ¿Y qué índice tiene un exceso de ponderación de bancos? Pues ese es el Ibex, y por eso baja más que nadie.
 
 
¿Y qué le pasa los bancos? Pues por un lado los bancos griegos están literalmente siendo barridos del mapa, y cotizando ya a niveles de derribo por liquidación. Lo cual no deja de ser la cruda realidad, ningún banco griego vale nada. Están todos son corralito, si se levantara durarían cinco minutos…
 
 
Y por otro lado está pesando mucho el grave desplome de Credit Agricole, hace unos momentos del 8% tras malos resultados. Este es un banco que pesa, y no termina precisamente de dar ánimos a un sector algo tocado.  Ya que estamos demos una mirada a como va su gráfico.
 


 
 
Aparte de esto, está afectando negativamente al mercado, la manifiesta incapacidad que tiene el S&P 500 de salir del lateral. Está muy inestable, cuando no encuentra una excusa encuentra otra. Ayer le valió la fuerte bajada del precio del petróleo que hizo daño al sectorial de energía. Pero llevamos un año así, y gracias que cada vez que baja aparece Santa Media de 200, que le para en la caída, y por supuesto gracias a las recompras de acciones propias que son realmente quienes impiden mayores problemas.
 
 
Pero al mercado le preocupa además otra cosa de Wall Street…los problemas técnicos de Apple. El valor no levanta cabeza desde que dio resultados y vean lo peligroso que está el gráfico.


 
 
 
Esa línea rojas es la media de 200, lugar donde siempre se para desde hace mucho. Lo normal es que lo vuelva a hacer, pero si por lo que fuera la rompiera, con lo que pondera este valor en todos los índices en los que está, sería letal…A vigilar y muy de cerca.
 
 
 
Vamos a fijarnos en otro aspecto de Wall Street que no es fácil. Y lo haremos de la mano de la web amiga www.markettiming.es que recomiendo visitar a menudo, y de la pluma de Miguel Larrañaga.  Vean este texto que publican en su web, y que me ha dado Miguel permiso de reproducción. Creo que es algo muy a tener en cuenta por si acaso.
 
 
 
Según los indicadores de amplitud que manejo, el mercado está prácticamente agotado en su escalada, lo que no quiere decir que vaya a haber un derrumbe inminente, pero hay uno de esos indicadores que no suele fallar y está diciendo que podemos estar a puntito de la caída.

 
Se trata del Ratio Adjusted Summation Index del Nyse, que viene a ser una "periodificación" del Summation Index de los McClellan, ya que éste cuenta con el gran hándicap de que al ser una suma acumulada (al estilo de la línea de avance y descenso) existen complicaciones para su interpretación homogénea derivadas del momento en el que empezara la suma.

 
Pues bien, te presento tres gráficos, correspondientes a 2000, 2007/2008 y ahora mismo:





 
 
 
 
Cada vez que en un máximo del índice, absoluto o relativo, el RASI hace sus máximos por debajo de cero, mala cosa. Ocurre pocas veces, cuatro en los últimos quince años, y solo se libró del desastre en 2011:

 
 
Para lograr salir de esta situación, el siguiente máximo del indicador tras la secuencia "bajo cero" debería irse muy claramente por encima del nivel 500, que es el deseable en una pauta sana de máximos. Todo lo que no sea eso parece anunciar un recorte considerable.
 

 
Pues lo dicho, aspecto técnico a considerar, que a mí me parece importante.
 
 
Veamos ahora un artículo sobre psicología del trading del doctor Steenbarger, la idea que propone es muy interesante.

 
Definir unos objetivos de precios efectivos con los datos del día anterior.


En mi reciente artículo, recalqué que cada idea de trading que incluye riesgo y recompensa necesariamente asume tanto una dirección de mercado como una cierta volatilidad. Los traders se encuentran con problemas cuando aciertan en la dirección del mercado, pero o bien infravaloran la volatilidad (y se dejan beneficios potenciales en la mesa) o se pasan (y ven cómo las operaciones ganadoras se dan la vuelta y a menudo se convierten en perdedoras).
Así que, ¿cómo definir unos objetivos de beneficios eficaces que tengan una probabilidad razonable y conocida de alcanzarse?


El mismo mercado nos proporciona algunos objetivos valiosos.


Retrocediendo hasta finales del 2002 en el índice S&P 500 (SPY), por ejemplo, descubrimos que tan sólo el 12% de los días son días interiores. Las probabilidades de que hoy el mercado perfore el máximo o el mínimo de ayer son bastante buenas. Si abrimos en algún lugar dentro del rango de trading de ayer, podemos utilizar entonces nuestras lecturas de cómo evoluciona la dirección del mercado (comportamiento de los sectores, relaciones entre mercados, sentimiento inversor) para calcular las probabilidades de alcanzar uno de esos niveles de precios antes que el otro.
La ventaja de utilizar los datos de ayer para enmarcar los objetivos de beneficios de hoy es que estamos permitiendo que sea la volatilidad más reciente la que guíe nuestras expectativas sobre la volatilidad de hoy. Podemos entonces actualizar el volumen relativo de hoy a medida que se mueve el mercado para modificar esas expectativas según sea necesario.


Por ejemplo, si definimos el precio medio de ayer simplemente como la media del máximo y mínimo de ayer, descubrimos que, desde finales del 2002, hemos tocado hoy el precio medio de ayer aproximadamente el 60% de las veces. Es una información útil para esas ocasiones en las que abrimos por encima o por debajo del precio medio de ayer, pero no podemos mantener las compras o las ventas. Podemos entonces fijar como objetivo una vuelta al precio medio del día anterior porque no podemos mantener el valor más alto (o más bajo).


Curiosamente, las estadísticas son parecidas para los datos semanales, por lo que podemos esperar que la operativa de esta semana perfore el máximo o mínimo de la semana anterior y podemos esperar una alta proporción de ocasiones en las que la operativa de la semana actual toque el precio medio de la semana pasada. Esto puede resultar útil al definir objetivos para las operaciones a medio plazo.


Las probabilidades de exceder los máximos o los mínimos son aún mayores cuando enmarcamos los máximos y mínimos nocturnos como objetivos iniciales para los contratos de futuros. Bastante más del 90% de los días perforan el máximo o el mínimo de la sesión nocturna, por lo que cuando abrimos dentro del rango nocturno, una buena operación inicial es buscar uno de esos niveles cuando vemos evidencia de un sesgo direccional en la operativa de ese día.


La belleza de esto es que, al utilizar estos niveles, automáticamente ajustamos nuestras asunciones de volatilidad en base a cómo ha operado el mercado más recientemente.


En mi siguiente artículo vernos cómo podemos desarrollar esto aún más.


Traducido del original: Defining Effective Price Targets With the Previous Day's Data