La sesión de hoy es fácil de analizar. A estas horas bajadas. Ayer el gobierno griego, lanzó las campanas al vuelo, diciendo a media tarde, que se había llegado a un acuerdo con los acreedores y las bolsas se dispararon. Esta mañana se ha visto que todo fue otra ocurrencia más de los griegos, y que no era en absoluto cierto, y las bolsas desandan, como es lógico, parte del camino que se recorrió ayer. 

Así que el cansino tema de Grecia sigue siendo clave para todo. Lo que más raro se veía ayer, era que le dieran el dinero a Grecia sin cumplir ni una sola condición, y más sabiendo que desde que Syriza está en el poder, no se ha podido entrar en Grecia para poder ver realmente cómo están las cuentas. 
Mientras se habla mucho de la influencia de las elecciones en la cotización del Ibex. Ayer en una entrevista me preguntaban de hecho si era el momento de salir de bolsa española.

Pues los gráficos de momento no muestran influencia.

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Este gráfico que acabamos de ver es el spread entre el Ibex y el Dax, y como vemos desde las elecciones más bien es ligeramente alcista.

Si las elecciones españolas, asustaron, no solo han asustado a la bolsa española, lo han hecho en general… así que de momento…

Por cierto, y ya que tenemos el gráfico del spread delante, posible H-C-H invertido de largo plazo aunque aún lejos de romper la clavicular. Si eso pasara, podríamos esperar que el Ibex lo hiciera mejor que el Dax una temporada.

En lo que sí afecta las elecciones, es a cualquier empresa relacionada con proyectos inmobiliarios importantes en alguna capital donde haya un nuevo alcalde podemita, ya que en su programa entre otras ideas está la paralización de varios de estos proyectos, que sí dependen y mucho del ayuntamiento.

Otras ocurrencias como la anulación retroactiva de contratas parece ilegal, carísima, e imposible de llevar a la práctica, aunque de momento el mercado si está castigando a ese tipo de empresas.

Mientras en Wall Street, por ejemplo, el S&P 500 sigue en situación técnica de congelación, con máximos de vez en cuando por poco, y con poco volumen, aunque con esto del volumen tenemos que ser muy cautos.

Hay que ser muy cauteloso, cuando no se da validez a una subida porque “tiene poco volumen”. A priori yo también pensaba igual, pero dejé de hacerlo, hace unos meses, si recuerdan cuando expuse un estudio que demostraba que en las subidas casi siempre baja el volumen y en las bajadas sube, con lo cual todo es muy relativo.

Hace un año Bespoke llevó a cabo otro estudio al respecto, que es imprescindible comentar para reforzar esta idea, de que cuidado con el volumen.

Si tomamos el mercado alcista que empezó en el S&P 500 el 9 de marzo de 2009 y hasta abril de 2014, tenemos una subida del 177,3%.

Ahora supongamos que invertimos solo en los días en que el volumen esté por encima de la media de 50 días, habríamos perdido 42,8%.

Si hubiéramos comprado solo en días por debajo de su media de 50 días habríamos ganado 385,4%.

Toda la subida está en días con bajo volumen.

Las bolsas son totalmente asimétricas. Una cosa es cómo se comportan cuando se sube, y otra muy diferente cuando bajan. El gran volumen que hay en las bajadas, que además son más rápidas y violentas, distorsiona las cosas. Por tanto a la vista de estudios como estos, tenemos que relativizar mucho lo del bajo volumen. Lo cual no quiere decir que no haya que mirarlo, al contrario, pero que no despreciemos una subida porque lleve bajo volumen, de hecho será lo normal.

En días en que el volumen está por encima de la media de 50 días, el S&P 500 baja de media el 0,10%. En cambio en días en que el volumen está por encima de la media de 50 días, el S&P 500 sube de media el 0,20%. Es la misma historia de que cuando se baja sube la volatilidad, y cuando se sube baja la volatilidad, visto desde otro prisma.

Pasemos a otro estudio curioso.

Está realizado por los profesores de la Universidad de Richmond, Tom Arnold, John Earl y David North.

Se han entretenido en ver todas las portadas o noticias principales desde 1983 a 2002, de las conocidas y prestigiosas revistas de EEUU, Business Week, Fortune y Forbes.

Han extraído los diferentes valores que se recomendaban en cada número de estas publicaciones y los valores que eran mal considerados, y a continuación han visto cuál era la rentabilidad del valor. Las conclusiones son claras:

- Una recomendación positiva significa de media ganancias en el corto plazo para los valores.

- Una recomendación negativa significa de media pérdidas en el corto plazo para los valores.

Queda claro que las revistas poderosas mueven mercado en el corto plazo con sus recomendaciones, pero lo curioso del estudio viene ahora:

- La conclusión final a la que llegan tras las oportunas pruebas estadísticas es que cuando un valor aparece en una de estas revistas, de media, en poco tiempo da por terminada una tendencia muy fuerte, que le ha llevado a aparecer en la revista porque estaba en un punto extremo.

- La aparición de un valor en la portada de estas revistas es de media, según los profesores de Richmond, un indicador contrario en el medio plazo