Vamos a intentar resumir y explicar los factores que están afectando a los mercados en estos momentos y que están provocando descensos superiores al 1% en los principales futuros sobre índices de Europa.

Simplificándolo todo muchísimo, sólo hay dos factores encima de la mesa: el primero es el precio del crudo y el segundo Grecia.
 
Comenzamos por el más fácil de explicar: la curva de tipos de Grecia está subiendo y además la inversión de la misma está aumentando y todo por una información que ha aparecido en el Financial Times en donde el FMI ha rechazado la petición de Grecia de retrasar uno de los pagos.
 
Como podemos imaginarnos, el miedo de los inversores ha sido inmediato y el mercado de deuda es el que primero lo ha capitalizado, algo que está salpicando a la periferia porque también está subiendo los tipos tanto en España como en Portugal y en Italia. No favorece la subasta en España de medio y largo plazo en donde los plazos más cercanos han tenido subida de tipos, también ayudados por la previsión de inflación presentada ayer por el BCE es de recuperación con el tiempo.
 
A lo anterior hay que añadir que Centroeuropa está bajando tipos otra vez, con Alemania coqueteando a diez años con el 0% e incluso con rentabilidades negativas a lo que se une una subasta de corto plazo de Francia con plazos importantes ya en negativo en el mercado primario.
 
Las consecuencias son claras, los bancos de la periferia tienen problemas y las aseguradoras también, lo que está haciendo que el futuro del Ibex 35 esté presentando una debilidad potente.
 
El otro factor del día es el crudo, pero aquí que explicar las cosas un poquito más porque de lo que está pasando con el crudo se deriva un efecto en el euro-dólar que a su vez también está perjudicando a las bolsas europeas.
Vamos a empezar:
 
Recordemos que las reservas de crudo en Estados Unidos han estado subiendo durante bastante tiempo, ejerciendo presión bajista sobre el precio del crudo durante todo este tiempo. Bien, ahora tenemos que ayer las reservas semanales de crudo subieron en una cifra muchísimo más inferior de lo que se esperaba, algo que favorece la recuperación de los precios.
 
Recordemos, también, que el BCE advirtió como un factor de creación de inflación el repunte de los precios del crudo.
Y hoy, la OPEP ha dicho que ha reducido la perspectiva de crecimiento de la producción en Estados Unidos y que la alta demanda de las refinerías será cubierta con la reservas, lo que empezará a disminuirlas.
 
Si unimos todo lo anterior, tenemos un aumento de la presión alcista, o de sostenimiento de la presión para incrementar precios en el crudo que directamente afecta a las perspectivas de inflación, lo que está haciendo que el euro dólar aumente la fuerza del soporte de los mínimos del mes pasado.
 
Si el euro se fortalece, y ahora mismo está subiendo 0,46%, aumenta el lastre a las exportadoras, que son las que han subido a Europa en los últimos meses y en concreto al índice alemán.
 
Ahora mismo el mayor representante del daño Alemania es el súper sector de químicas que está dejando -1,78% y, contrariamente a lo esperado, el súper sector de automoción y recambios sólo sube 0,02%, gracias a la fuerte mejora de las matriculaciones en marzo, que compensan el daño que genera el euro.
 
Como podemos imaginarnos, el súper sector de petroleras es uno de los mejores subiendo 0,12%.
 
Los problemas de Grecia, ya vimos que dañan a los bancos, así que el súper sector bancario está bajando -1,59%.
La verdad es que si algo he aprendido en todos los años que llevo es que la mayoría de la gente tiende a sentir que los mercados tienen un control, una eficiencia, un descuento perfecto de las cosas, que no son más que una leyenda urbana.

Los mercados son más peligrosos de lo que parece, y hay que tenerles mucho respeto. Y al final no son más que la media de la psicología de los que están detrás de la pantalla. ¿Destrozamos la teoría de la eficiencia de los mercados y de que anticipan de manera perfecta, eficiente y con lógica lo que tienen que venir?
Pues para ello releamos un escrito que un servidor publicó hace unos 11 años, a mediados de 2003...léanlo despacio...
En febrero del año pasado, cuando el fantasma de la guerra se cernía sobre Irak y nadie dudaba que se podría desencadenar en cualquier momento, publicaba este comentario sobre la bolsa de Bagdad:
 
"Qué loco es este mundo de la bolsa. Ustedes podrían pensar que me he vuelto más chalado de lo que habitualmente estoy cuando les cuente cuál es uno de los mercados del mundo que más ha subido desde que se inició este lío de la guerra. Seguro que no lo aciertan porque es realmente increíble. Pues verán, una de las bolsas de todo el mundo que mejor lleva esto de la guerra con Irak es precisamente la Bolsa de Bagdad. Es decir, ¡la propia bolsa de Irak! ¡Yo flipo en colores!

Verán, desde que a principios de agosto empezó a hablarse de guerra contra su país el Baghdad Stock Index ha pasado de 1300 puntos a casi 2000 puntos, cerca de un 50 por ciento de subida. Mientras, creo que no hace falta recordarles lo que hemos bajado en Europa, con por ejemplo el Dax bajando cerca de un 30 por ciento. Es que hay que frotarse los ojos, encima es una bolsa con pretensiones y su director Al-Azzawi está ilusionado con crear un mercado electrónico con otras bolsas de la región como la Emiratos Árabes o la de Jordania y poder operar por Internet. La verdad es que la bolsa es de los más pintoresco, radicada en un pequeño espacio y abriendo solamente las mañanas de los lunes, miércoles y sábados. El volumen de negociación es realmente ridículo sin llegar a los 150.000 dólares diarios de media, ya ven qué poquita cosa, pero claro siempre hay que tener en cuenta que un obrero de Irak medio gana apenas unas 8000 pesetas al mes, por lo que si consideramos esto tampoco es tan ridículo. ¡Imagine lo que nuestros leones locales podrían hacer en un país como ese, lleno de carne fresca de gacela bursátil!

Con la anécdota de hoy pretendo ilustrarles sobre lo difícil que es hacer previsiones en esto de la bolsa. Y si no, ya me dirán quién iba a acertar que con la guerra encima este índice, Baghdad Stock Index , precisamente este, iba a subir de esta manera. Cuentan que por ejemplo descontaron con una fuerte subida intradiaría el día en que Powell hizo la presentación de sus "pruebas"  ante la ONU. Realmente curiosa la angustia con que vivimos en nuestras bolsas occidentales esto de la guerra y la tranquilidad con que se lo toman por allí."
 
Ha pasado más de un año y ayer me preguntaba: ¿qué habrá pasado con esta bolsa, con la sede, con sus brokers, con el director tan amable que cada vez que hablaba con un periodista americano se mostraba tan simpático y optimisma? Vamos a ver qué pasó con el Baghdad Stock Index más de un año después.
 
Tras recurrir a muchas publicaciones de Oriente Medio y periódicos americanos, más o menos he conseguido recomponer la historia. Verán, la bolsa siguió fuerte y abierta con normalidad hasta el día 19 de marzo del 2003 que era miércoles. Le tocaba abrir la siguiente sesión el sábado siguiente, el 22 de marzo, pero el día 20 EEUU atacaba el país e iniciaba la guerra, por lo que aquella sesión nunca se celebró. Dentro de su modestia, era el pequeño mundo de muchos profesionales y empleados, ayer reflexionaba, no sin melancolía, y me ponía en el lugar de aquellos brokers, cuyo trabajo, el lugar donde lo hacían y toda su vida basculaba hacia la nada en cuestión de unas horas, el día 19 estaban trabajando con normalidad y al día siguiente la guerra liquidaba sus vidas profesionales, su pequeño mundo.
 
Como decía, aquella sesión nunca se celebró y hasta la fecha. Pocos días después el local donde se celebraban las sesiones era tomado por diversos civiles, bandas de saqueadores y demás que se lo llevaban todo y cuando quedó debidamente arrasado fue tomado, supongo que hasta ahora, como vivienda improvisada y de fortuna de gente. Donde antes se compraban y vendían valores cuenta la prensa que había ropa tendida y excrementos por los rincones. La mayoría de los brokers sobrevivió a la guerra y un empresario jordano, Masri, ha conseguido reunirlos a casi todos, ya que cada uno había huido donde pudo y propuso a los norteamericanos en firme la apertura de la bolsa de nuevo con su apoyo financiero, aunque los norteamericanos siguen dando largas (la última fecha para la reapertura que se dió fue precisamente el 17 de mayo pero no encuentro por ningún sitio confirmación de que así fuera por lo que imagino que se ha vuelto a aplazar).
 
El simpático director, Subih Al-Azzawi, también ha sobrevivido a la guerra y durante muchos meses ha estado intentando convencer a los americanos de seguir en ese puesto cuando se hiciera la nueva apertura, dando conferencias por doquier e intentando hacer contactos, pero los americanos han dejado bastante claro que el día que se abra habrá personal directivo nuevo, pues comentan que la bolsa era un reducto corrupto que se utilizaba además para todo tipo de manejos financieros a favor de Sadam y su familia, por lo que según ellos es difícil que el director estuviera limpio de polvo y paja, así que el bueno de Al-Azzawi tendrá que dedicarse a otra cosa, también su pequeño mundo parece haber terminado. Además los norteamericanos están haciendo auditorías de las nuevas compañías que han quedado en pie y se cree que de las cerca de 100 que cotizaban aquel triste 19 de marzo, como mucho podrían volver a cotizar 25.
 
He traído esta historia hoy, además de por la curiosidad de cerrar aquel episodio que dejé inconcluso hace un año y ver qué había pasado con la bolsa y con sus profesionales, para que hagamos juntos una reflexión sobre la condición humana y cómo se comporta en los mercados de valores. Piensen en una cosa, un país que sabía seguro que iba a ser bombardeado e invadido tenía a sus inversores, aunque fueran pocos, eso es lo de menos, comprando como locos unas acciones de unas compañías que cualquiera con un poco de sentido común habría vendido a cualquier precio ante el peligro que suponía. Dicen que las compraban porque la caída del régimen de Sadam iba a provocar una subida de todas, pero lo que pasó después, como además era más que lógico, fue que muchas de esas compañías precisamente por estar Sadam metido en ellas, quebraron a los pocos días, otras simplemente desaparecieron porque sus factorías fueron machacadas por las bombas de EEUU, los empleados se dispersaron, la producción se paró, o fueron directamente saqueadas por las turbas, otras ahora dicen que serán privatizadas. En suma, la guerra, como era totalmente lógico y normal, causó el caos humano y financiero absoluto y la mayoría de aquellas acciones que se compraban a cualquier precio hasta justo el día antes de que cayera la primera bomba, ahora no valen absolutamente nada.
 
La cuestión es que si unos inversores eran capaces de comprar y comprar acciones, justo cuando sabían que su país iba a sufrir la guerra y una invasión extranjera creo que no puede haber caso más extremo y aún nosotros decimos con buena voluntad: ¡El mercado no puede subir más porque las valoraciones son muy altas o porque hay déficit alto!, ¡esto no puede bajar más porque el PER está muy bajo! O por esto o por lo otro...  Pues ya ven, con que los horrores de una guerra vecina no fueron capaces de conseguir que unos inversores pensaran con sentido común imaginen lo que puede suponer un déficit, o un PER alto o bajo, bien poca cosa. Lo que quiero decir con esto es que la bolsa es el reflejo en un tablero de cotizaciones del espíritu humano, lleno de contradicciones, miedos y ansias, fobias y filias, absolutamente irracionales e imprevisibles. Lo que quiero decir con esto es lo que les decía ayer: "never say never again", nunca digamos en el mercado, nunca jamás, nunca otra vez, el mercado puede hacer cualquier cosa, en cualquier momento, para bien y para mal, es imprevisible y sólo podemos aspirar a hacer una aproximación que debe ser revisada a cada momento.

 ¿Verdad que tras este viejo texto de un servidor ven ahora la bolsa de otra manera y se fían menos de todo aquello de los descuentos eficientes de las cosas? Yo nunca olvidé este texto, y desde entonces siempre lo tuve presente en mi carrera profesional, en bolsa, mejor no fiarse de nada, y tener claro que cualquier cosa es posible. ¿Hablamos ahora de la lógica de los máximos de Wall Street? Jejejejeje, era una broma... ¿o no? :-)