Las bolsas europeas suben a estas horas. Hay varios factores importantes a tener en cuenta:
 

 
1- El eurostoxx y el Dax por fin y por primera vez desde primeros de diciembre han roto ambos, la directriz bajista, y esto no es cuestión baladí. 

2- El S&P 500 ha dado ya cierres claros por encima de las medias de 50 y 100. 
 
3- Las grandes instituciones, que entraron largas en octubre se cerraron en diciembre, y nunca desde entonces lo habían vuelto a hacer. Y esto es lo más importante de todo lo comentado hasta aquí. No siempre aciertan, pero el que no estén presionando a la baja sino al alza es una cuestión capital. De momento el saldo no es demasiado grande, pero lo importante es que ahí está, y no presionan a la baja. 

4- El petróleo da muestras claras de que se ha tocado suelo, y lucha por pasar del 34 al alza. Este nivel es vital. No sé si conseguirá romperlo o no, pero desde luego si lo hiciera sería muy alcista para las bolsas. Este elemento es el más inestable, pero por lo menos lo del suelo es claro. De momento aquí hay que esperar, el nivel del petróleo, no es suficiente para que los fondod soberanos corten las ventas. Se necesita mínimo el entorno de 40. Hay que vigilar, si no se sube más, podría perjudicar mucho. 

5- Los bonos de alta rentabilidad, rompen a la baja la directriz alcista de rentabilidades que venía de mucho tiempo antes. Desde el otoño más o menos. 

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  1. 6- Los insiders están comprando desde hace algún tiempo, y suele ser un factor positivo.
 
Como vemos hemos desgranado multitud de factores positivos. Pero no todo es de color de rosa.  A saber.

1- China es un volcán dormido ahora, pero en cualquier momento podría dar el susto. Sigo pensando que el gobierno chino aprovechará los momentos de calma para seguir devaluando el yuan. Aunque lo hacen con bastante habilidad, por lo cual esto podría tardar. 

2- La reunión del día 10 del BCE es clave. Tras lo que pasó con la del 3 de diciembre, muchas manos fuertes deben estar aún agazapadas, a la espera, por si acaso vuelve a defraudar. Pero tampoco podemos descartar que esta vez sí contente y genere fuertes subidas. 
 
De momento el mercado está totalmente convencido de que habrá medidas y se está descontando ya, y es parte de la subida reciente. Vean el gráfico de la deuda alemana a 5 años. Nuevos mínimos históricos de rentabilidad, por cierto, negativa.
 
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3- Wall Street tiene por la parte alta zonas de difícil paso y de fortísima resistencia, aunque aún le queda un buen trecho.  Y por debajo no tiene margen de error, sea por la razón que sea, la pérdida del soporte del S&P 500 del 1.800 anula cualquier escenario positivo. 
 
Y decida lo que usted decida hacer en bolsa, en función de todas estas circunstancias,  recuerde una cosa, su psicología funciona al revés de la lógica del mercado, usted va a sentir más dolor por una pérdida en una inversión, que el placer que va a experimentar por una ganancia del mismo tamaño. Esto lo explican Kanheman y Tversky. Vean esta cita de la Wikipedia:
 
La Teoría Prospectiva (Prospect Theory) fue desarrollada en 1979 por los psicólogos Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía en el 2002) y Amos Tversky (Tversky murió en 1996). Esta teoría nos permite describir cómo las personas toman sus decisiones en situaciones donde tienen que decidir entre alternativas que involucran riesgo, e.g. decisiones financieras. Partiendo de evidencia empírica, la teoría describe cómo los individuos evalúan las potenciales pérdidas y ganancias.
 
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La aversión a la pérdida

En esta anomalía la mayoría de las personas temen los efectos de las posibles pérdidas más que la anticipación de las posibles ganancias. Si en nuestro trabajo se corre el rumor acerca de un bono que les van a dar a todos por un valor de $2000, esto creará una gran expectativa y situará su punto de referencia en $2000, entonces cualquier cantidad por encima de este valor será percibido como ganancia y cualquier valor por debajo será percibido como una pérdida.

Otro ejemplo para explicar estos comportamientos podría ser el de una persona que se encuentra $10 en la calle. Con este dinero se pueden construir varios escenarios, podría comprar varios boletos de lotería y considerar que es una buena inversión y estaría feliz aunque no se obtenga nada (lo más probable es que no gane) o podría extraviarlos en cuyo caso estaría muy triste por la pérdida. Este dinero fue obtenido por casualidad y sin importar cuál de las dos alternativas tome, no debería ser percibido como una pérdida puesto que no era su dinero, el sentimiento hubiera sido el mismo aunque hubiese sido su propio dinero.

El ejemplo anterior ayuda también a entender la aversión a la pérdida, si bien el encontrar el dinero representa una sensación positiva, la pérdida de este produce una sensación negativa que impacta más al individuo que la positiva, a pesar de que el valor absoluto sea igual para ambas.
 
La aplicación de esta cuestión científica de nuestra psicología demostrada por Kanheman y Tversky es tremenda, como nos duele mucho perder, lo evitamos, y aguantamos la posición para no materializar esa pérdida, en suma estamos hechos para dejar correr las pérdidas, con el efecto devastador que esto tiene para la cuenta operativa.
 
Y además cuando se produce, por otro sesgo muy conocido, el estudiado en 1975 por Miller y Ross, echamos la culpa a todo tipo de factores externos cuando perdemos, siempre la culpa es del mercado, de no se quien que me dijo no se que, de que me ha puesto nervioso no se quien, mientras que cuando acertamos, nos atribuimos el mérito a nuestro buen hacer.
Vean esta cita de la Wikipedia:
 
El sesgo de autoservicio, o sesgo por interés personal (en inglés "self-serving bias"), es uno de los dos errores fundamentales de la teoría de la atribución, aparece cuando la gente solicita con mayor interés responsabilidad para los éxitos propios que para los fracasos o fallos también propios. Se manifiesta también cuando la gente tiene la tendencia a evaluar la información ambigua de tal forma que beneficie a sus propios intereses. Dale Miller y Michael Ross fueron los primeros en sugerir este sesgo atribucional.1 El autoservicio surge también como resultado de un sesgo estadístico a resultas de que la gente piensa, debido a su autoestima, que en ciertas áreas está mejor que el promedio. Por ejemplo: la mayoría de los conductores piensa que ellos conducen mejor que la media.

Creemos conveniente indicar que este concepto también es conocido por muchos autores e investigadores como tendencia autofavorable, y coloquialmente como sesgo egoísta. Este último hace referencia a la actitud con la que el individuo afronta el resultado de su propia conducta, como hemos explicado anteriormente. Es decir, las personas suelen hacer una atribución interna después de un éxito y hacer una atribución externa después de sufrir un fracaso. 23

Este efecto de este sesgo hace que la mayoría de las personas tenga una buena opinión de sí misma, una buena autoestima: y se percibe como la tendencia a percibirse a sí mismo favorablemente. La mayoría de la gente atribuye los éxitos a su propia habilidad, mientras que los fracasos se atribuyen a las circunstancias o a la mala suerte. Por ejemplo, un estudiante tiene una buena nota en un examen y dice: "¡He logrado una buena nota por que soy inteligente y he estudiado duro!" mientras que otro estudiante que ha sacado una nota inferior dice: "¡El profesor me ha dado una mala nota porque no le caigo simpático!" Cuando alguien muestra causas externas para explicar un mal resultado, se suele denominar auto-handicap. El sesgo de autoservicio es una forma simple de pensamiento quimera.
 
Cuando, por tanto se descubra a sí mismo, echando la culpa de cada operación perdedora al mercado, a la manipulación, al bróker, o a quien sea, mejor que hagamos autoanálisis lo antes posible, pues de nuevo nuestra psicología nos puede estar jugando una mala pasada. Nuestra cabeza, nuestros sesgos no son favorables para estar en el mercado, esta es la gran lucha de cada trader, nuestro mayor enemigo… nosotros mismos.