Hoy la excusa fácil para justificar la debilidad de las bolsas europeas a estas horas sería echarle la culpa al petróleo.


 
Y es verdad que el petróleo con su caída que ya llega a mínimos desde 2009 es perjudicial. Por un lado porque destroza al sectorial de energía que no levanta cabeza ni por equivocación, y por otro porque hace que sea muy difícil que el BCE consiga su objetivo de inflación por el momento.
 
Pero si vemos los 19 sectoriales del stoxx 600, es cierto que el de petróleo y gas baja más del 1%, pero que es que todos los demás bajan claramente, menos uno. La bajada es general y aquí pasa algo más. Y sobre todo lo digo, por otro detalle que he comentado antes, que es difícil de ver por el inversor particular, pero que sí lo ven las manos fuertes.
 
¿Si nos dicen que lo de China ya se ha calmado y que todo está tranquilo porque los futuros del vstoxx índice de volatilidad del Eurostoxx  están en backwardation hasta el quinto vencimiento?
 
Esto se interpreta siempre como que esperan mucha mayor volatilidad en breve, no están para nada tranquilos, todo lo contrario. Para que se hagan una idea lo normal es que sólo se esté en esta posición, de que los futuros coticen más bajo que el anterior, el 20% del tiempo. Lo normal es justo todo lo contrario.
 
Las manos fuertes por un lado haciendo virguerías con los derivados de volatilidad, que demuestran que no lo tienen claro en Europa. En EEUU según los datos que publicamos cada tarde en Mundo hedge fund, sobre la posición de las grandes manos fuertes, están en distribución desde hace varias semanas, es decir con saldo neto vendedor, no muy fuerte pero vendedor.
 
No seré yo desde luego ante todo esto quien se tire a la piscina, no, hasta que ellos lo tengan claro, aunque se entre más tarde.
 
¿Y por qué están tan temerosos, y eso que la temporada de resultados ha sido muy buena en Europa?
 
Pues parece claro, que ya empieza a impresionar la nula falta de fuerza que tiene Wall Street para subir, eso pesa mucho. Además es que es difícil imaginar que factor podría hacer que EEUU rompiera el lateral por arriba…No se ve ningún catalizador cercano que pudiéramos usar para esto.
 
Y luego está China. No es muy de fiar este país cuando empieza a tomar medidas, y es una realidad que muchos operadores creen que la devaluación podría llegar perfectamente a un 10% reanudándose las hostilidades en cuanto el mercado se olvide un poco del tema.
 
Y esto de China, si que es tela marinera, y si ampliaran la devaluación ni lo duden que volverá a hacer daño a las bolsas, es un país enorme y todo lo que hagan traen muchas consecuencias.
 
No obstante el aspecto técnico tiene mucho que decir. La media de 200 del futuro del Dax y la del futuro del mini S&P 500 son vitales.
 
La del mini lleva resistiendo desde que Viriato era botones en CajaNumancia y la del dax pues…ahora mismo, a la hora de escribir estas líneas volvemos a estar justo encima. Vital ver que pasa, o rebotamos justo aquí en serio, o nos caemos con todo el equipo.
 
El bajo volumen de agosto, además puede exagerar las cosas.
 
 Muy, muy importante, ver que pasa con estos dos niveles.
 
Y respecto al petróleo, si no vemos un gráfico de muy largo plazo, puede que no seamos conscientes de lo que está rompiendo técnicamente. Aquí lo podemos ver:

 
 
 
Como vemos en este gráfico desde 1996e, crudo americano West Texas, sigue una directriz alcista desde hace 20 años, que está siendo atacada la baja. Nivel también importante.
 
En una situación tan difícil y compleja como ésta, no hay que tener prisa.
 
El Dr. Steenberger lo describe muy bien en este artículo:

Operar como un francotirador: combinar la agresión y el auto-control
 
En un artículo reciente, resumí cómo una excesiva orientación al logro de un trader puede llevarle a “forzar” las operaciones, dejando a un lado los planes y las reglas de trading. Esto ocurre a menudo cuando los traders se frustran por las pérdidas o por la lentitud de los mercados e intentan compensar la falta de resultados iniciando posiciones demasiado grandes o demasiadas posiciones. Los traders fuerzan la situación cuando se sienten presionados, ya sea por los beneficios, por la acción o para conseguir una ventaja competitiva sobre otros traders.

El resultado es una pérdida de auto-control, a medida que la agresividad reemplaza al buen juicio. El éxito en el trading puede ser discrecional o basado en sistemas, pero siempre debe estar regido por reglas, controlado por consideraciones básicas de gestión del riesgo y la oportunidad. Por supuesto, esto podría servir para una definición de una mala operativa: cuando la necesidad de operar desborda la necesidad de preservar e incrementar el capital.

Uno de mis pósteres favoritos en mi oficina es un francotirador militar en el campo de batalla, asomándose desde su escondite. El pie de foto dice: “La mejor arma del francotirador es una mente afinada. Combina el dominio del sigilo, la visualización del entorno, la balística y la habilidad de disparar con precisión en uno de las armas más letales que jamás haya infundido el miedo en el enemigo”.

Si el francotirador se volviese demasiado agresivo y se aburriese esperando al tiro adecuado, saltaría de su escondite y comenzaría a disparar al enemigo sin ton ni son. La mayoría de los tiros se desperdiciarían y el francotirador fuera de control sería rápidamente localizado y acribillado a tiros.

No, el francotirador espera al disparo ideal: el “sigilo” y la “visualización del entorno” son herramientas esenciales de su oficio. Ser un francotirador supone combinar la agresión con un exquisito auto-control y juicio. Es agresión controlada.

A lo largo de los años, he aprendido a operar como un francotirador, en vez de iniciar una posición tras otra rápidamente. Cuando finaliza una operación, me quedo fuera del mercado y espero una nueva oportunidad. Durante el tiempo de espera, refresco mi “visualización del entorno” (la valoración de las condiciones del mercado y mi propia condición) y vuelvo a mis reglas básicas de trading.

La idea es operar sólo cuando tengo una visión despejada del objetivo. Todo lo demás es espera y preparación, permanecer al margen en una posición defensiva. Es ese tiempo entre disparos al objetivo el que proporciona el auto-control. Es difícil forzar la situación cuando uno se toma el tiempo de volver a valorar la situación, volver a cargar y volver a cubrirse tras un tiro fallido. Con la suficiente repetición, este proceso se vuelve automático: su modo por defecto es el de auto-control.

Planifique. Opere. Vuelva a valorar el plan. Opere. Es un ritmo que combina lo mejor de la orientación al logro y la agresión con el buen juicio y la cautela. Es una sensación estupenda planificar una buena operación, ejecutarla a la perfección y a continuación tranquilizarse y esperar hasta la siguiente oportunidad. Cualquier habilidad, afinada y ejecutada con precisión, es una forma de obra de arte. Creo que los mejores francotiradores lo entienden.
Traducido del original: Trading Like a Sniper: Blending Aggression and Self-Control