El día se está comportando más o menos como se esperaba en la apertura, ya que tras las fuertes subidas de ayer, hoy tocaba algo de relajación.

El Ibex 35 ha sido uno de los índices más movidos, ya que ha tenido una apertura realmente fuerte mientras el resto de índices tenía problemas para salir de la zona roja. Uno de los puntos de apoyo que tuvo nuestro índice es el buen comportamiento de algunos valores bancarios, como por ejemplo Banco Sabadell, que estaba intentando romper una figura al alza, pero ha cancelado el intento por el momento de forma bastante estrepitosa, incluso amenazando con hacer justo lo contrario, romper la figura por abajo en vez de por arriba.
 
Parte del optimismo que tiene nuestro índice, desde la apertura, es el buen comportamiento del mercado secundario de deuda que sigue bajando los tipos en la periferia y subiéndolos en la deuda segura, por lo que la prima de riesgo sigue descendiendo. La verdad es que es impresionante ver las bajadas de tipos que ha sufrido España desde el pico de la crisis que hace que a muy corto plazo estamos acercándonos muchísimo al 0% de rentabilidad, nada menos.
 
La mañana ha sido bastante movida en cuanto a datos macro en la zona euro se refiere, porque hemos conocido los datos finales de los PMI de servicios y compuestos, en donde hemos tenido descensos en casi todos ellos, con decepciones como otra vez la de Francia, y alegrías moderadas como el de España y la sorpresa positiva del de Italia que sube en vez de bajar.
 
Por otro lado, las ventas minoristas de la zona euro suben más de lo esperado, algo que ayuda a que el súper sector de minoristas sea el mejor del día con una subida ligeramente superior al 0.5%, pero también ayudado por una mejora superior al 2.5% de la francesa Carrefour tras presentar resultados positivos.
 
El principal generador de tensión sigue siendo la zona caliente de Ucrania, en donde la diplomacia deja paso a la tensión militar que vivimos con aquel famoso ejercicio que llevó a cabo Rusia en la frontera.
 
La situación no es nada fácil, ya que el intento de Estados Unidos y de Reino Unido de poner cara a cara a un representante ruso y otro ucraniano en París, no ha tenido éxito. Además, las múltiples peticiones para que Rusia retirase los efectivos que tienen Ucrania, han sido contestados con un sonoro "no puedo hacer nada ", ya que dicen que los efectivos que están rondando la zona son fuerzas de autodefensa y no soldados rusos, por lo que no tienen control sobre ellos. Evidentemente, nadie se lo cree porque a simple vista hay una notable diferencia de comportamiento y equipamiento entre las fuerzas ucranianas y esas de autodefensa, que, convenientemente, no llevan indicativo alguno. Si se consiguiese demostrar que esas fuerzas de autodefensa son soldados rusos, sería una clara violación de uno de los apartados de la convención de Ginebra… pero a ver quién es el que pone el cascabel al gato.
 
Dejando a un lado la apasionante geopolítica, debemos volver la mirada a los factores macro importantes que tenemos delante de nosotros, ya que en poco tiempo hoy tendremos el indicador de la consultora ADP sobre empleo, que nos dará volatilidad, y es la avanzadilla del dato general de empleo de febrero que conoceremos el viernes que viene.
 
Recordemos que los dos últimos datos no han sido satisfactorios por completo y siempre se ha culpado al mal tiempo. Incluso la Reserva Federal ha hecho referencia a factores meteorológicos, pero dicen que no están seguros de cuál es el porcentaje de influencia que tiene este factor dentro de la debilidad última que hemos tenido. Por lo tanto, todos los operadores están pendientes de cada dato macro que sale para ver si hay algún repunte que avise de que la economía de cara a la primavera va a recuperar lo perdido en invierno. Recordemos que algunos datos sí han repuntado bastante, como por ejemplo el PMI de Markitt de manufacturas y el ISM, algo que ayudado a que ahora estemos en zona de máximos en Wall Street. Esta tarde tendremos el ISM de servicios, así que se buscará una reacción parecida.