De nuevo claras subidas en Europa esta mañana, lo cual no es nada de extrañar porque la tendencia de fondo sigue siendo alcista.
 
El posible acuerdo de compra de Intel sobre Altera está animando a las tecnológicas europeas, como ya animó a los mercados de EEUU el viernes.
 
Como el Ibex tiene pocas tecnológicas y muchas energéticas, que hoy tienen de nuevo el crudo a la baja, se está quedando algo rezagado, aunque también sube. También la cercanía a los máximos de la semana pasada le frena, ya que todo el mundo es consciente de que si los supera tiene vía libre hasta mucho más arriba, y quien más quien menos espera que dispare el otro primero.
 
 
En China se ha anunciado a media mañana nuevas medidas para fomentar el mercado inmobiliario y al mercado estas cosas le gustan mucho.
 
En esta guerra de divisas que estamos sufriendo, podríamos mirar, viendo el S&P 500 que está más congelado que otra cosa, que es sorprendente que con lo que está subiendo el dólar no esté haciendo puré a las exportadoras norteamericanas, es decir lo contrario de lo que pasa en Europa.
 
Pero la realidad es que este factor sí que pesa y mucho, aunque a primera vista no se vea. Las exportadoras lo están pasando mal, y de hecho son las que están frenando al índice.
 
Se ve muy claro, en este gráfico de FacSet.
 
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Pues ahí lo pueden ver. Desde el 31 de diciembre al 26 de Marzo, si vemos todas las compañías del S&P 500, color gris en el histograma +0,6%.
 
Pero aquí viene lo importante, barra azul del histograma son las compañías que tienen más del 50% de sus ventas dentro de EEUU.
 
La barra verde representa la media de las compañías que tienen menos del 50% de sus ventas dentro de EEUU, es decir las que más exportan.
 
En toda esta cuestión de la bajada del euro contra el dólar, tenemos que tener en cuenta otro factor de debilidad permanente para el euro del que se habla poco. Lo pueden ver en esta cita de un análisis de la firma helvética Credit Suisse:
 
En la compra de deuda pública por parte del BCE, consideramos que los vendedores más importantes serán extranjeros. En septiembre de 2014, estos poseían aproximadamente 2,5 de los 7,3 billones de EUR de la deuda pública total de la zona euro que se hallaba en circulación. También sabemos que las compras de deuda pública por parte del BCE ascenderán a unos 50.000 millones de EUR al mes. Así pues, si el BCE comprara bonos proporcionalmente a todos los tenedores, cada mes los extranjeros venderían unos 17.000 millones de EUR. No todos los vendedores abandonarían por completo la zona euro, naturalmente, podrían adquirir otros activos denominados en EUR. Pero, potencialmente, un grupo importante de vendedores de deuda pública de la zona euro saldría del EUR. Nos referimos a bancos centrales extranjeros, que poseen una parte importante de sus reservas de divisas (más de 1 billón de EUR de las reservas identificadas) en EUR,! principalmente en deuda pública de la zona euro. Los bancos centrales extranjeros ya han reducido sus reservas en EUR en los últimos dos años, a medida que el diferencial de las tasas de interés a corto plazo evolucionaba a favor del USD. En nuestra opinión, probablemente sigan reduciendo estas reservas, vendiendo deuda de la zona euro y reemplazándola por otros activos denominados en las grandes monedas utilizadas para las reservas, como USD y, posiblemente, GBP, CAD, AUD o CHF. Los residentes de la zona euro posiblemente contribuyan también a la fuga de capitales a medida que se vaya intensificando su búsqueda de rentabilidad. Este fenómeno se añadiría al cúmulo de calamidades del EUR. En los últimos seis meses de 2014, los residentes de la zona euro vendieron títulos de deuda denominados en EUR por valor de 166.000 millones de EUR, casi el mismo importe que el superávit de cuenta corriente acumulado de toda la zona euro en el mismo periodo. En general, consideramos que todos estos riesgos hacen muy probable que el EUR/USD se sitúe por debajo de la paridad.
 
A mí me ha parecido un factor pero que muy a tener en cuenta.
 
Y ya que estamos hablando de divisas, dos ideas de inversión.
 
El euro contra el franco suizo tras toda la tremenda volatilidad desde el francoggedon, parece que no tiene buenas perspectivas contra el franco suizo, son el agua y el aceite, el franco tiene buenas perspectivas, el euro está débil por si mismo,  puede que sea una buena idea apostar de cara al medio plazo a que el euro baja contra el franco. Si Syriza al final además forzará problemas con el Eurogrupo podría acelerar más la debilidad del euro y a la inversa la fortaleza del franco.
 
Y otro par para echarle un ojo es el real brasileño, contra el dólar. No parece que el real brasileño tenga precisamente buenas perspectivas.
 
El dólar también afecta mucho al petróleo, le hace bajar, aunque ahora mismo el petróleo está haciendo intentonas alcistas ante el conflicto bélico entre Arabia Saudita y Yemen, aunque todos saben que en realidad es una guerra entre Arabia… e Irán. No es este es un motivo, precisamente inocuo, para la subida, pero en fin, el caso es que el petróleo se recupera. ¿Nos lanzamos de cabeza sobre las empresas energéticas? Pues no parece una idea.
 
Y es que si miramos el S&P 100 de energía, el capital que está en posición corta es del 9,99%. Y en los últimos días está tocando máximos desde el año 2007. Su media histórica es de alrededor del 5%. Vamos que muchas manos fuertes están usando los últimos repuntes para ponerse más cortos en el sector. Y hay que huir de los valores con noticias de manos fuertes dentro cortas. Y si no a las pruebas me remito.
 
Según datos de Bespoke en el S&P 500, desde febrero, los valores que más cortos de manos fuertes tienen lo hacen de media tres veces peor que un valor que no tiene demasiados cortos. Como vemos mejor no arriesgarse con estas cosas. 
 
Pues no hay que calentarse mucho la cabeza, las menos exportadoras suben de media el 1,5%, y las más fuertes exportando bajan de media 1,8%, con lo que queda claro que el efecto dólar si está teniendo un efecto claro y directo sobre las empresas afectadas en EEUU. Factor importante a tener en cuenta.
 
Veamos ahora una curiosidad.
 
La semana pasada decíamos que el S&P 500 estaba en un extraño fenómeno a rastras. Nunca había pasado desde 1994 que estuviera tantos días sin cerrar dos consecutivos al alza.
 
28 días en total.
 
La última que ocurrió fue en abril de 1994. Y antes en mayo de 1.970. Hasta la II Guerra Mundial ya no hay más casos, como vemos un fenómeno raro, y que nos deja claro que el mercado norteamericano está obtuso, confuso y difuso.
 
Por curiosidad, y según datos de Bespoke les diré que a las dos semanas de terminar este fenómeno el índice perdía el 7,49% en 1.970 y en 1994 perdía el 1,50%. No parece un fenómeno demasiado favorable.
  
En cuanto a Grecia entramos en fase de turbulencias. Un miembro de Syriza dijo el viernes que si no se aprobaba su lista de reformas están preparados para la ruptura. El ministro de energía dijo que el Eurogrupo se comporta como unos imperialistas sin escrúpulos hacia una colonia distante… Este lenguaje agresivo de Syriza no ha traído más que problemas. Y además vean esta encuesta de Gallup que salía en zerohedge.com este fin de semana. El acercamiento de Grecia a Rusia es más que un rumor…
 
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Dicen que a quien buen árbol se arrima buena sombra le cobija, pero no parece que el Reino de Putín sea ni buen árbol, ni que sus sombras sean precisamente benéficas, pero como dijo Krugman, cuando la fe política entra en vigor, las evidencias no tienen ninguna oportunidad.
 
Esto de Grecia, tiene todas las papeletas de terminar mal, a corto, o a medio plazo, esa es la única duda. Y su repercusión en los mercados hay que prepararla. Capacidad de dar volatilidad a corto plazo si pasa algo, tiene y mucha, capacidad de traer turbulencias graves a medio plazo, lo dudo bastante.