Las bolsas europeas están como ayer, dudosas sobre el camino a seguir. Por un lado ven que se ha despejado por el momento el lío de Grecia, pero por otro ven a un Wall Street que no termina de tirar con claridad, locuras del Nasdaq aparte, y Europa necesita de la ayuda de Wall Street para poder seguir subiendo…
 
Tampoco es que las subidas de tipos fundan a las bolsas, ni mucho menos, vean este gráfico:
 

 
 
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Pero desde luego que quita potencial…
 
Wall Street le dio ayer muchas vueltas al impactante dato de paro semanal. Como ya comentamos es el número de peticiones más bajas desde 1973. Casi nada.
 
Y este no es un dato cualquiera. Si recuerdan no hace muchos días les hablaba de una estadística que se había llevado a cabo según la cual el paro semanal, era el indicador de los muchos macro que se publican cada mes que con mayor acierto dejaba claro en qué momento del ciclo económico se está.
 
El mensaje para la FED que manda este dato es alto y claro. Hay que subir tipos en septiembre…
 
El dato hizo correr ayer ríos de tinta y en muchos momentos de la sesión forzó claras bajadas en Wall Street.
 
Pues para reforzar la idea de que este dato puede ser el primer aviso de la subida de tipos inminente, vean este otro:
 
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Aparece en este artículo de Bloomberg:
 
We Just Got the Most Optimistic Chart in America. So What Is Janet Yellen Waiting For?
 
 
Este gráfico ajusta la media de 4 semanas de peticiones de paro seminal en función del total de empleados totales mensualmente en EEUU. Como vemos está mucho más abajo desde 1973, desde los 60 en que empieza el gráfico no se había visto nada igual.
 
En suma un dato que traerá cola. Los operadores van a mirar con lupa el de la próxima semana, y como salga igual la publicación del dato de empleo a primeros de agosto se esperará con mucha tensión.
 
Además vean este otro gráfico de Ryan Detrick:
 
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Como ven, tampoco deja indiferente, tela marinera esto del paro semanal.  No ha sido casi nunca esta zona de paro semanal una buena zona para comprar bolsa… nunca hablando del corto plazo, este último gráfico hay que mirarlo con perspectiva de largo plazo.
 
En fin que el trading, nunca es algo seguro… y crea su tensión… tanto que hace ya bastantes años, se creó lo que se llama el Ulcer Index. Sus autores dicen que este índice mide el grado de estrés que usted puede esperar en el activo en que está metido, es decir que grado de insomnio y úlceras puede llegar a tener…J
 
Bueno realmente, lo que indica el índice es cuál es el drawdown que puede usted esperar.
 
Lo crearon porque por ejemplo vean este gráfico:

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Los tres fondos ganan lo mismo y tienen la misma desviación estándar, pero claro…con el C…las úlceras y el insomnio, hubieran ido a tope…J
 
Lo construyeron Peter Martin y Byron McCann  en su trabajo The Investors Guide to Fidelity Funds a finales de los años 80.
 
El Visual Chart por ejemplo lo tiene. Vean este enlace:
 
 
 
¿Quieren algo que les dé poco trabajo y no dé úlcera? Pues aquí tienen un sistema fácil, sin trabajo, de nuestro profe del master que me ayudará para el  Largo Plazo. De tan sencillo parece que no servirá, pero…
 
Un sistema tonto de poco trabajo: usa el golden cross
 
 
Vean esta cita:
 
Bien, el ETF del SP500 comenzó a operar en el año 1993; podemos usar el sistema del Golden Cross por tanto desde el año 1994.

Que no está mal, son unos 21 años.

Resultados: 9,4% promedio anual, y peor racha de pérdidas del 18,9%. El Golden Cross hace 9 operaciones, todas en beneficio.

Aparte, habría que añadir los dividendos anuales.

Comparamos de nuevo: el SP500, 4,4% anualizado, con -41% de racha de pérdidas.
La diferencia, en 21 años, es brutal.
 
Den una mirada al artículo que merece la pena.
 
Vamos refrescarnos, en este mercado tan difícil y que tantos análisis requiere, con una curiosidad un tanto rara de las bolsas. Esto es trivial, y no sirve para nada, pero sólo quiero que descansemos la mente con cosas extrañas del mercado.


El informe es un estudio de los profesores David Hirshleifer, de la Universidad Estatal de Ohio, y Tyler Shumway, de la Universidad de Michigan, titulado “Good Day Sunshine: Stock Returns and the Weather “ y del que se obtienen conclusiones sorprendentes.


Lo pueden encontrar al completo en este enlace:


https://fisher.osu.edu/blogs/efa2011/files/BEH_1_3.pdf

El estudio es muy denso y difícil de entender, personalmente no me enteré de la mitad de las fórmulas, por no decir de ninguna, pero las conclusiones son evidentes. Además, al investigar por Internet veo que el estudio es un clásico y que matemáticamente demuestra algo tan increíble como que los días de mucho sol el mercado sube de media y a largo plazo muchísimo más que los días nublados. Las correlaciones tras aplicar mil métodos estadísticos son irrefutables.

Todo parece venir de algo psicológicamente enraizado con el ser humano, el tener mejor humor en los buenos días que en los malos. Los autores han probado la relación en 26 bolsas, entre ellas las de Madrid, y en 18 de las mismas queda claro que donde esté un buen día de sol para las bolsas no hay nada. Vean estas cifras que destacan por ejemplo el profesor Mangot de París en su análisis del estudio:

1- Si tomamos sólo los días con más sol y comparamos con días extremadamente nublados, es decir, de un extremo a otro, despreciando los días dudosos, tenemos que Wall Street, atención, sube casi el 25% los días de sol de media y sube poco más del 8,5% los días nublados y todo esto en 15 años, que parece una muestra bastante amplia.

2- En Sydney la diferencia es aún mayor ¡32 puntos porcentuales a favor de los días de sol!

3- En Londres 22,1 puntos porcentuales a favor de los días de sol.

4- En París 19,7 puntos porcentuales a favor de los días de sol.

5- No hay correlación entre días de niebla, lluvia o nieve, solo funciona si hace sol o si está nublado.

A mí me ha dejado estupefacto esta estadística, sobre todo por una cosa. Aquí no hay efecto contagio de unas bolsas a otras, pues un día de sol en Londres puede corresponder a otro nublado en Australia, o ni fu ni fa en París. Cada uno tiene su propio clima y no tienen por qué suceder a la vez.

Esto no quiere decir que cada día que haga sol, haya que salir corriendo a comprar y al revés, pero sí nos da detalle, una vez más, de cómo las bolsas no sólo funcionan como cabría esperar por fundamentales ni rudimentos económicos, funcionan también en una muy gran medida como reflejo de nuestro espíritu humano de nuestras filias y de nuestras fobias. En cualquier caso no deja de ser un dato divertido al cual no hay que darle mayor importancia.