Bajadas considerables en las bolsas europeas.

Tres motivos clave.

 
Uno la debilidad de ayer de Wall Street. Veamos el gráfico del futuro del mini S&P 500.

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No es que sea gran cosa, pero el estocástico sale de la zona de sobrecompra, las dos últimas ocasiones en que lo hizo, hubo corrección, aunque luego, eso sí, siguió la tendencia alcista.
 
Pero para una bolsa que no hace ni caso del final de la QE, ni de los datos macro, ni de las valoraciones de burbuja, parece que ha aparecido su punto débil. Y aquí aparece el motivo dos de la bajada.
El miedo a una oleada de default corporativos en China. Si recuerdan ayer mismo en esta misma sección hablábamos del tema.
El cobre ha sido parado hoy de cotización cuando ha llegado a su límite diario de pérdida en el 5%. Está en mínimos de 4 años.
El tema no es ninguna broma. Una de las costumbres del sistema financiero chino, que no es precisamente el más sólido del mundo, ha sido usar metales como colaterales de préstamos. Se ha hecho sobre todos los metales pero especialmente sobre el cobre.
Se calcula que alrededor del 70% de todas las importaciones chinas de cobre de los últimos años está como colateral de préstamos. Imaginen de la cantidad de la que estamos hablando. Es posible que hayamos descubierto un nuevo pufo tamaño industrial como lo de las hipotecas troceadas en EEUU.
Y por último el tercer factor bajista ha sido la crisis de Ucrania, que sigue totalmente estancada, parece que la anexión a Rusia de una manera o de otra de Crimea es inevitable, y los mercados temen ahora las sanciones.
La volatilidad sigue pareciendo demasiado baja para el contexto macro y geopolítico en que nos movemos.
Vean lo que comenta Ahorro Corporación en su boletín de esta semana sobre volatilidad:
La volatilidad ATM del EuroStoxx 50 ha descendido, especialmente en los plazos más cortos, desde los máximos de este año, el 2 de febrero, cuando la volatilidad a 1 y 3 meses se situó en 22,3% y 20%, respectivamente. Actualmente la volatilidad en las opciones ATM sobre el EuroStoxx 50 con los vencimientos mencionados se ha reducido hasta 17,1% y 16,5%, respectivamente. Estos niveles son muy similares a la volatilidad media del periodo 2006–2007, antes del estallido de la crisis financiera: 15,7%, tanto a uno como a tres meses.

Pensamos que el margen para caídas adicionales de la volatilidad desde los niveles actuales es limitado.

Aprovecharíamos los bajos niveles de volatilidad para cubrir las ganancias acumuladas por el EuroStoxx 50 (23,1% desde el 24 de junio) mediante opciones put compradas, con vencimiento en junio de 2014

Parece un consejo bastante interesante, este que da Ahorro Corporación.
Hablemos ahora de largo plazo. De muy largo plazo. Me ha parecido muy interesante, un informe emitido por Fidelity hace un par de años, titulado: Cambio de poderes.
 
En el mismo hace un ejercicio de especulación económica, para intentar ver cómo será el mundo dentro unas pocas décadas, cuando los gigantes económicos ahora emergentes despierten del todo.
 
Hay un gráfico que adjuntan a su informe donde puede verse cómo esperan que sea el mundo desde el punto de vista económico en 2.050.

China, será la primera potencia mundial, ya a cierta distancia EEUU. Qué miedo da ver este gráfico, ya veremos cómo se toma el mundo esta historia bipolar.
Como China no cambie de régimen político, muy pacífico puede que no sea. Y a continuación India, que pasaría a ser la tercera potencia mundial. Ya a muchísima diferencia todos los demás.
 
Como dice Fidelity en su informe:
 
Una de las consecuencias más lógicas de la transición hacia un mundo multipolar en el que los EE.UU. tienen un poder más reducido es que los países emergentes valorarán modelos de desarrollo alternativos. En concreto, en lugar de emular el consolidado modelo occidental de progreso político y económico, algunos países se podrían sentir atraídos por el modelo económico centralista de China. Así podría ocurrir, por ejemplo, en los países africanos, con los que China ya ha forjado fuertes lazos después de invertir grandes sumas para garantizarse el acceso a las materias primas.(.../...)

Las perspectivas a largo plazo son atractivas y, de hecho, están avaladas por precedentes históricos. La historia no sólo nos demuestra que los trasvases de poder no son algo nuevo, si no que además resulta aleccionadora a la hora de describir las condiciones que los compañan. En el análisis histórico hay que tener en cuenta que es más difícil separar el poder militar y económico, ya que en el pasado iban de la mano con más fuerza, pero aún con esta salvedad, podemos extraer algunas conclusiones reveladoras. En los siglos XVI y XVII, China y la India representaban una elevada proporción de la economía mundial y el comercio internacional de entonces, mucho más que lo que ocurre en la actualidad. Después, entraron en un periodo de aislamiento internacional y autarquía en el siglo XIX que empezaron a desandar en las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El resurgimiento era, pues, inaplazable.

Después de todo, son los dos países más poblados del planeta. La diferencia actual es que sus gobiernos y emprendedores están apostando decididamente por el progreso económico e industrial.
Y lo que más me ha interesado del informe en lo siguiente que además está cargado de razón:
 
La historia también nos dice que el poder económico y geopolítico generalmente queda en manos de los grandes países acreedores. A grandes rasgos, España dominó el siglo XVI por el oro que llegaba de Suramérica; Holanda ganó influencia en el siglo XVII gracias al incipiente capitalismo y al comercio marítimo, y Francia fue la nación con más peso en el siglo XVIII. Gran Bretaña impulsó su ascenso hasta la hegemonía económica en el XIX gracias a una combinación de industrialización e imperialismo, antes de que EE.UU. se ciñera la corona de mayor acreedor y líder geopolítico en el siglo XX.

Sin lugar a dudas, Asia como región en general y China en particular van a ser los siguientes nombres de esa lista.
Hasta hace relativamente poco tiempo, en la década de 1980, los EE.UU. seguían siendo el mayor país acreedor del mundo. Desde entonces, no ha dejado de crecer un déficit comercial financiado por la inversión externa en EE.UU. China es ahora el mayor acreedor de EE.UU. Las cifras del Departamento del Tesoro revelan que China posee actualmente alrededor de 740.000 millones de dólares de deuda estadounidense, cifra que equivale a aproximadamente el 60% de la deuda nacional de EE.UU

Qué importante es esto. Puede que los cuadros anteriores, no estén correctos del todo, porque se hacen bajo previsiones de las cifras actuales macro chinas, que sigo sospechando se las inventan directamente, y perdón por mi incredulidad, pero en este tipo de regímenes es lo normal, y hablo con la experiencia directa de la cantidad de gente del ex bloque soviético con los que he hablado debido a nuestra ONG en Europa del Este. Pero lo que sí es un hecho seguro, es que EEUU le deba a China una fortuna y creciendo. Es un dato del propio Departamento del Tesoro. EEUU poco a poco, sin darse cuenta ha vendido su alma a un acreedor inquietante. El poder de apretar las clavijas que tendrá China si sigue acumulando deuda de EEUU puede ser enorme.... y no olvidemos que tiene un ejército poderosísimo...