Jornada muy decepcionante en las bolsas europeas.
 
Con el impulso dado ayer por San Wall Street al alza una vez más Europa vuelve a desaprovechar la ocasión, y vuelven los papelones. Europa sigue mostrando muchísima menos fuerza que EEUU.
 
Razones para la bajada:
 
  1. A estas alturas de la campaña de resultados europeas nadie se cree nada. Comentaba Reuters que un 60% de las compañías del stoxx 600 que han publicado, lo han hecho mejor de lo esperado. Pero si uno se pone analizar a fondo los resultados, ve que esta mejora viene en una mayoría de casos por reducciones de costes, y no porque el negocio vaya en realidad mejor. Además se practicó mucho el truco del efecto Tom Sawyer del que ya hemos hablado otras veces, que consiste en bajar mucho las previsiones para ahora venir con el truco de mejor de lo esperado.
  2. El sector bancario sigue siendo una especie de cáncer para los índices europeos.
  3.  
Hoy el peor con mucha diferencia, con caídas cercanas al 2% en varios momentos de la sesión.

Los bancos italianos otra vez dando sustos, y desplome del banco austríaco Raiffeisen Bank International, tras decir que podría fusionarse con su matriz no cotizada.
  1. Las utilities con problemas. E.ON baja 4% tras dar resultados y no descartar una ampliación de capital, y contagiando a su sector.
  2.  
  3. Y luego hay algunos resultados más que tampoco han gustado.
 
El caso es que ya se ha encontrado una nueva excusa para otro papelón y son ya demasiados.
 
Habría que llevar mucho cuidado con la línea roja que he dibujado en el futuro del dax
 
s1

 
No es un soporte en si misma, pero es el mínimo en la flexión anterior, contra la directriz alcista que está en vigor desde mediados de febrero. Si pierde el nivel adiós a la directriz, y va a perder todo el momento alcista que le pudiera quedar. Debe haber muchos stops por debajo. El nivel está en 9.740. Su pérdida seguramente nos llevaría con rápidez a los 9.400.
 
Para creernos algo dada la falta de fuerza tendría que pasar al alza con claridad la media de 200 que está no muy lejos como puede verse.
 
En todo caso, habrá que estar atentos, nunca se sabe cuándo vienen los buenos días y hay que aprovecharlos.
 
Y si no vean. Si uno lee los trabajos interesantísimos del profesor Javier Estrada, en especial Black Swans and Market Timing: How Not to Generate Alpha, se dará cuenta de que al final, en el mercado nos la jugamos a lo que suceda en unos pocos días muy locos, para bien o para mal, y no como comúnmente se cree a base de subidas y bajada constantes.

Vean este enlace del IESE.

http://insight.iese.edu/doc.aspx?id=777&ar=8&idioma=1

Es realmente un muy buen artículo.

Les destaco unas citas:
 
En las 15 bolsas analizadas, dejar de cotizar en el mercado los 10 mejores días hizo que el valor de las carteras fuera de media un 50,8% menor que si se hubiera mantenido una inversión pasiva; y evitar los 10 peores días hizo que el valor de las carteras fuera de media un 150,4% mayor que si se hubiera mantenido una inversión pasiva.

No parece que el market timing (poner fechas al mercado) sea muy factible, dado que esos 10 días representan menos del 0,1% de las jornadas bursátiles tomadas en consideración.

Días buenos y días malos

Un ejemplo: 100 dólares invertidos en la Bolsa norteamericana en 1990 se convirtieron en 401 al final de 2006, pero haberse salido del mercado los 10, 20 y 100 mejores días habría reducido esa cantidad a 250, 172 y 22 dólares respectivamente.

En el mundo de las finanzas se suele dar por sentado que las ganancias se distribuirán con normalidad. Es una creencia que usan y de la que abusan, implícita o explícitamente, tanto académicos como profesionales. Pero los datos de los últimos 40 años ponen en solfa la plausibilidad de este supuesto, sobre todo en lo que respecta a las ganancias diarias.

Parece evidente ante estos datos demoledores que sólo se puede llegar a una conclusión:

Por ello, una mayor diversificación reduciría la exposición a los cisnes negros negativos al tiempo que mantendría cierta exposición a los cisnes negros positivos

 Veamos otro interesante artículo del Dr. Steenbarger:

 Seleccionar un entrenador de trading: tres aspectos a considerar
 
Suponga que ha estado teniendo dificultades en el mercado. Ha estado pensando en consultar a un entrenador de trading, pero no está seguro de qué buscar. He aquí tres aspectos a considerar que debería tener presentes:

1. Identifique el problema antes de buscar una solución. Muchas personas piensan que necesitan ayuda para dominar sus emociones, cuando en realidad es una mala operativa lo que les está frustrando. Hace tiempo, un trader me contó que necesitaba terapia; aunque generalmente era una persona tranquila, sus ataques emocionales estaban interfiriendo con su toma de decisiones.

Cuando investigamos un poco más para ver qué era lo que estaba desencadenando esos ataques, descubrimos que estaba cometiendo importantes errores al introducir sus stop-loss y sus puntos de salida. Al corregir este proceso de trading, eliminamos buena parte del problema. No asuma siempre que trabajar en sus emociones le ayudará con su operativa; a veces ¡es al contrario!
 
2. Tómese tiempo para encontrar alguien con quien conecte. Sabemos gracias a los abundantes estudios psicológicos sobre el tema que el factor que mejor predice el éxito en cualquier intento por cambiar es la calidad de la relación entre las personas que están trabajando en ese cambio. Un entrenador puede tener experiencia y estar bien cualificado, pero si no conectan, la experiencia probablemente tenga un valor limitado. Un aspecto de esa conexión es asegurarse de que el entrenador tenga un conocimiento decente de los mercados y las estrategias con las que opera. Personalmente, ya sea en los deportes, el ajedrez o los mercados, nunca trabajaría con un entrenador que no tuviese un cierto conocimiento de la actividad en sí.
 
3. ¿Qué tal sigue el entrenador sus propios consejos? Me resulta curioso que algunos entrenadores no muestran un buen rendimiento en sus propios campos. Si un entrenador no es productivo o no rinde al máximo, ¿cómo de bien va a poder guiar su rendimiento? Busque logros tangibles, no alardes de éxito: una persona productiva produce. Una forma sencilla de valorar esto: compruebe la página web del entrenador. A las personas que tienen ideas nuevas que compartir les encanta presentar su mejor imagen al mundo: es el marketing más eficaz posible.
 
Finalmente, asegúrese de que lo ha intentado todo por su cuenta antes de recurrir a un entrenador. Escribí mi libro El entrenador de trading específicamente para que los traders pudiesen aprender a ser sus propios entrenadores. Una vez que adquiera las habilidades necesarias para progresar en el trading, tendrá esas habilidades para toda la vida y le podrán ser útiles para una carrera larga y próspera.

Traducido del original: Selecting Trading Coaches: Three Considerations