Las bolsas europeas se muestran con bajadas moderadas generales a estas horas. Lo cual no tiene nada de especial, pues son ya muchos días de subidas siguiendo la estela de Wall Street y su obsesión con los presuntos logros económicos que va a conseguir Trump.
 

El estrellado de la sesión es la compañía de ingeniería Cobham que se desploma el 20% a mínimos de 13 años tras malos resultados.  La compañía de seguros holandesa NN baja 8% también por malos resultados mientras que Drax baja 7% por lo mismo.
 
El sector minero es la principal fuente de problemas del día con caída del sectorial del 0,9%, ante la bajada de los precios del cobre. Una bajada que a su vez se produce ante datos que muestran que las inversiones extranjeras de los chinos se debiliten y se incrementen los temores a que la demanda de China de cobre, primer consumidor mundial, sea floja. Las bajadas son generales en el sector.
 
No obstante, compensa este mal día de resultados y de los materiales básicos la subida del sectorial de aerolíneas, gracias a los buenos resultados de Air France. El valor sube el 6% nada menos y arrastra a todos, así por ejemplo IAG sube el 2% y Lfthansa el 2,8%.
 
También compensa la negatividad del día los rumores que están corriendo por el mercado de que el gigante tecnológico americano Cisco podría estar pensando en comprar la europea Ericsson.
 
Con todo esto el eurostoxx sigue sin terminar de salir del lateral.
 
Volvamos a Wall Street. Ayer movimientos rarísimos en el VIX, subiendo fuertemente en un día que estaba tranquilo. Todo hace indicar que fueron manipulaciones descaradas, y sin ningún recato, para manipular los vencimientos de los derivados que se dieron ayer. No obstante la cosa fue tan descarada, que ha sido observado por muchos analistas, y esta mañana había varios estudios. Por ejemplo, el que les indico a continuación, donde se ve cómo suele reaccionar el S&P 500 tras este tipo de extraños episodios, donde sube la volatilidad con las acciones tranquilas y subiendo.
 
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Volvamos de nuevo a Europa.
 
Hemos estudiado mucho la campaña de resultados en Wall Street, pero ahora toca hacerlo con la europea. Y para ello vamos a analizar cómo va la campaña en el stoxx 600, que es el índice europeo más importante. Vaya por delante que vamos bastante más retrasados quelos americanos, pero ya hay valores suficientes para sacar cuentas.
 
El crecimiento de los beneficios del Q respecto al 2015, es del 12,6%. Pero ojo, esto está muy distorsionado por los resultados del sector energía, si los quitamos tenemos un crecimiento mucho más normal del +2,4%.
 
Según datos de Thomson Reuters han publicado 141 compañías. El 51,8% mejor de lo esperado, cuando la media está en 49%, Por lo tanto no va mal la cosa, en este aspecto, aunque tampoco es para el repique de campanas.
 
150 empresas han dado ventas, de las cuales el 60,7% mejor de lo esperado, muy por encima de la media que es del 53% y si recuerdan muy por encima de lo que está pasando en EEUU. Aquí en Europa, la temporada está siendo muy buena en cuanto a ventas.
 
Con estos datos, vamos a olvidarnos de la historia que corre por ahí de que Europa está muy barata. Da barata nada. El stoxx 600 tiene un PER de 19,4 veces. Con estos beneficios no es suficiente para que sean precios atractivos.
 
Si vemos el tema por sectores:
 
Telecos fatal, solo el 14% mejor de lo esperado. Energía, utilities y consumo no cíclico, no superan el 33% y también todos mal.
 
Consumo cíclico es la estrella de la temporada con el 75% mejor de lo esperado, seguido como en EEUU de las tecnológicas con el 69% mejor. Cuidados de salud e industriales 57%.
 
En ventas tenemos. Utilities los peores con solo el 33% mejor de lo esperado.  El mejor consumo no cíclico con el 75%, perdón antes tenemos a energía con el 88%, financieros 68%. Telecos 75%.
 
Seguiremos analizando conforme la campaña progrese más, esta semana se dan casi 60 resultados.
 
En fin, que en bolsa siempre hay que analizar bien y no tener prisa. En una situación tan difícil y compleja como ésta, no hay que tener prisa. 

El Dr. Steenberger lo describe muy bien en este artículo:

Operar como un francotirador: combinar la agresión y el auto-control 

En un artículo reciente, resumí cómo una excesiva orientación al logro de un trader puede llevarle a “forzar” las operaciones, dejando a un lado los planes y las reglas de trading. Esto ocurre a menudo cuando los traders se frustran por las pérdidas o por la lentitud de los mercados e intentan compensar la falta de resultados iniciando posiciones demasiado grandes o demasiadas posiciones. Los traders fuerzan la situación cuando se sienten presionados, ya sea por los beneficios, por la acción o para conseguir una ventaja competitiva sobre otros traders.

El resultado es una pérdida de auto-control, a medida que la agresividad reemplaza al buen juicio. El éxito en el trading puede ser discrecional o basado en sistemas, pero siempre debe estar regido por reglas, controlado por consideraciones básicas de gestión del riesgo y la oportunidad. Por supuesto, esto podría servir para una definición de una mala operativa: cuando la necesidad de operar desborda la necesidad de preservar e incrementar el capital.

Uno de mis pósteres favoritos en mi oficina es un francotirador militar en el campo de batalla, asomándose desde su escondite. El pie de foto dice: “La mejor arma del francotirador es una mente afinada. Combina el dominio del sigilo, la visualización del entorno, la balística y la habilidad de disparar con precisión en uno de las armas más letales que jamás haya infundido el miedo en el enemigo”.

Si el francotirador se volviese demasiado agresivo y se aburriese esperando al tiro adecuado, saltaría de su escondite y comenzaría a disparar al enemigo sin ton ni son. La mayoría de los tiros se desperdiciarían y el francotirador fuera de control sería rápidamente localizado y acribillado a tiros.

No, el francotirador espera al disparo ideal: el “sigilo” y la “visualización del entorno” son herramientas esenciales de su oficio. Ser un francotirador supone combinar la agresión con un exquisito auto-control y juicio. Es agresión controlada.

A lo largo de los años, he aprendido a operar como un francotirador, en vez de iniciar una posición tras otra rápidamente. Cuando finaliza una operación, me quedo fuera del mercado y espero una nueva oportunidad. Durante el tiempo de espera, refresco mi “visualización del entorno” (la valoración de las condiciones del mercado y mi propia condición) y vuelvo a mis reglas básicas de trading.

La idea es operar sólo cuando tengo una visión despejada del objetivo. Todo lo demás es espera y preparación, permanecer al margen en una posición defensiva. Es ese tiempo entre disparos al objetivo el que proporciona el auto-control. Es difícil forzar la situación cuando uno se toma el tiempo de volver a valorar la situación, volver a cargar y volver a cubrirse tras un tiro fallido. Con la suficiente repetición, este proceso se vuelve automático: su modo por defecto es el de auto-control.

Planifique. Opere. Vuelva a valorar el plan. Opere. Es un ritmo que combina lo mejor de la orientación al logro y la agresión con el buen juicio y la cautela. Es una sensación estupenda planificar una buena operación, ejecutarla a la perfección y a continuación tranquilizarse y esperar hasta la siguiente oportunidad. Cualquier habilidad, afinada y ejecutada con precisión, es una forma de obra de arte. Creo que los mejores francotiradores lo entienden.

Traducido del original: Trading Like a Sniper: Blending Aggression and Self-Control