Las bolsas europeas se encuentran moderadamente al alza, gracias a los numerosos resultados empresariales del día que han salido en su mayoría mejores de lo esperado.
Esto está permitiendo que se calmen un poco las cosas, y que el futuro del dax consiga mantenerse ligeramente por encima de la zona de soportes clave de los 9.600. Desde luego la subida no tiene envergadura suficiente, como para pensar en salidas del movimiento lateral dentro del cual seguimos estando.
 
Curiosamente, a pesar de las subidas en bolsa, también el bund sube, y hoy ha tocado mínimos históricos de rentabilidad.
 
Igualmente los bonos españoles e italianos están subiendo mucho y las rentabilidades están en mínimos históricos.
 
Hay mucha demanda de deuda europea en el mercado ante las perspectivas de que en septiembre el BCE va a empezar a lanzar los TLTROs, que si bien no afectan directamente a los bonos, es liquidez que cae al mercado.-
 
Además está contando mucho en esta subida el hecho de que esta semana hay nada menos que 60.000 millones de euros en vencimientos y pagos de cupón en la eurozona, y los operadores creen que se están reinvirtiendo, de ahí las mejores especialmente en deuda española e italiana.
 
También los bonos americanos están bastante fuertes. Pero curiosamente si recuerdan hace muy pocos días, alguien que suele estar bien informado siempre, como Goldman, dijo que bajaba sus previsiones sobre el S&P 500 de aquí a fin de año porque se temía una lluvia de ventas de bonos.
 
¿En qué se basa?
 
Es evidente que no favorece a los bonos americanos el fin de la QE, era dinero que iba directo a comprar bonos. Tampoco las perspectivas de subidas de tipos para mediados del año que viene. Pero hoy he visto una cosa que me ha parecido mucho más interesante y que sí mostraría que los bonos americanos tienen peligro. La teoría del sentimiento contrario, que suele ser muy poderosa.
Aparece todo explicado en inglés en este artículo de ese buen analista que es Mark Hulbert:
 
Why the 10-year Treasury could yield 4% by Thanksgiving
 
Insight: Bond bullishness at near-record levels is a warning sign
 
 
Vean este gráfico donde está la clave de todo:
 
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La línea roja es una encuesta muy efectiva que maneja Mark en la que se muestra la exposición recomendada de carteras a bonos. La línea azul es la rentabilidad de la deuda a 10 años en EEUU.
 
Como ven cada vez que el indicador de sentimiento se acerca al 40% viene una subida de rentabilidades (bajada de los bonos) sin excepción a continuación. La vez anterior en que se superó con creces ese 40% la subida fue espectacular de alrededor de 1,90% de rentabilidad a casi 3%, y eso es una pérdida muy fuerte para el que comprara en el peor momento bonos.
 
Pues bien ahora de nuevo se está superando la zona de exageración. El autor defiende que por ley de sentimiento contrario, esto podría llevar a los bonos americanos a la zona del 4% antes de noviembre. Y evidentemente con la interconexión que hay entre todos los mercados, esto no dejaría indiferente a los bonos europeos, ni mucho menos aún a las bolsas americanas, que se verían muy negativamente afectadas como dijo Goldman, basándose en otras cosas.
 
Un asunto, desde luego a vigilar y muy de cerca.
 
Y más si nos fijamos en otros aspectos de los bonos. Hoy Bespoke lanza un estudio muy interesante. Ya hemos avisado en otras ocasiones que la curva de tipos en EEUU se está aplanando. Lo cual, es algo raro, pues esto sucede cuando los operadores se ven venir una peor economía. Pero estamos todos bajo la euforia de una presunta economía a  mejor.
 
La realidad es que el spread entre los bonos del tesoro de EEUU a 5 años y los de largo plazo de 30 años ha bajado de 250 puntos básicos a 155 puntos, lo cual es mucha bajada, en los últimos 9 meses.
 
Pues bien, Bespoke ha calculado todas las veces desde los años setenta en que ha pasado algo así, es decir más de 100 puntos de aplanamiento de las curvas de 5 y 30 en ese plazo de tiempo, y se ha encontrado con que ha habido 7 casos, este sería el octavo. De media al mes se bajaba en el S&P 500 el 1,28% cuando la media histórica normal de días normales era de +0,76%. Al cabo de 3 meses se subía 1% cuando la media histórica de días normales era de subida de 2,36%.
 
En cualquier caso no es algo concluyente, pero viene a reflejar lo que hemos dicho otras veces, que cada vez hay más divergencias por el fondo del sótano de los mercados financieros.
 
La tendencia es la tendencia, y jamás se va contra ella, esto no quita para que no dé la sensación, y todo esto que les contaba de los bonos, lo aumenta,  de que hay un exceso de complacencia. José Luis Martínez Campuzano de Citi, en esta cita, que me ha gustado lo refleja bastante bien.
 
La cuestión de fondo que todos vivimos en cada momento es que la búsqueda de rentabilidad en un mundo de tipos de interés nulos lleva a asumir cada vez un mayor riesgo por los inversores, que son también agentes económicos. Y esto lleva cada vez a minusvalorarlo (el riesgo), de forma que nos hallamos inmersos en una espiral de precios de activos al alza  y necesidad de asumir más riesgo para asegurarte una rentabilidad mínima. Por no hablar de lo que esto conlleva en términos de la deficiente y distorsionada asignación de recursos financieros. En definitiva, la cuestión para muchos inversores al elegir su inversión en acciones no es valorar el potencial crecimiento de las compañías si no mejor la oferta menor de papel (recompra de acciones, por beneficios o reemplazando capital con deuda) y/o el reparto de dividendos. En las últimas décadas el pago de dividendos ha supuesto hasta un 40 % de la rentabilidad total que proporciona la inversión en bolsa....este porcentaje, ¿es un máximo o mínimo en el futuro? Temo su respuesta.
 
Pero todo este debate no es nuevo. Y estoy convencido de que los bancos centrales, especialmente aquellos que ahora están más cuestionados precisamente por la extensión y profundidad de las medidas monetarias expansivas instrumentadas, lo valoran en cada ocasión que pueden. Como podría ocurrir en la reunión de dos días de la Fed que comienza hoy. Nadie, comenzando por mí mismo, esperamos novedades de la reunión. Pese a que los datos recientes de empleo han mejorado los pronósticos más optimistas. Incluyendo la cifra de desempleo de largo plazo o estructural. También pese a que la inflación ha repuntado hasta niveles del 2.0 %, pero es cierto que con crecimientos salariales que no superan este orden de magnitud.  También la Fed debe valorar la situación del mercado, con precios de los activos hoy por hoy altos en términos de fundamentales y tipos de interés de la deuda bajos que no anticipan precisamente una aceleración del crecimiento potencial. En definitiva, argumentos que también son indicios de alerta sobre potenciales riesgos de inflación. Aunque, es cierto, las expectativas de inflación se mantienen limitadas. En definitiva, reconocer todo esto tras la Reunión ya  plantea un sesgo negativo al mercado que quizás la Fed no quiere dar precisamente en un momento como el actual de marcado riesgo geopolítico. Pero, ¿cómo matizarlo sin que ello conlleve una merma en la credibilidad?