Sesión que de momento es negativa en los mercados europeos ya que estamos absolutamente pendientes de los datos macro y del Banco Central Europeo.
Si uno mira la situación de los activos de riesgo, en concreto las bolsas mundiales, puede verse que Europa no acaba de encontrar ese paso lo suficientemente visible como para pensar que hay una alegría tremenda en que una acción del Banco Central Europeo como el programa cuantitativo nos acabe permitiendo romper máximos anuales y seguir el camino alcista. Sin embargo, la situación cambia completamente si cambiamos de activo y de las bolsas pasamos al mercado de bonos y al de divisas.

Llevamos dos sesiones en donde el Banco Central Europeo, bien por sí mismo, bien por sus miembros, no hacen otra cosa más que estar dando titulares que mueven brutalmente al mercado pero no de forma aplastante a las bolsas. La razón de todo esto está en las posibles acciones que vayan a tomar en la próxima reunión del mes de junio.

El día de esa famosa reunión, el mercado está esperando algo, pero quizá no sea precisamente lo que espera. En un principio había apuestas claras por un programa cuantitativo a la europea como principal apoyo a una economía que no acaba de arrancar y que sigue bajo la fuerte amenaza de la deflación. Esta posibilidad de utilización del programa cuantitativo fue apuntada por el presidente del Banco Central Europeo hace ya un tiempo y, según nos estamos acercando la reunión de junio, esa posibilidad cada vez se está matizando más y ganando fuerza otro tipo de instrumentos, que siguen teniendo un efecto considerable tanto en el mercado de bonos como en el de divisas, pero no está presionando al alza las bolsas.

Seguimos bajo la influencia de la matización del uso del programa cuantitativo que fue lo que nos paró ayer en Europa tras esa alegría acerca de que el Bundesbank apoyaría las acciones del BCE en junio, y que no es otra cosa que un apoyo condicionado por las previsiones de inflación que se conozcan. Hoy también se ha matizado desde el BCE que un programa cuantitativo solamente se utilizaría si las previsiones tanto inflación como de la economía en la zona euro se degradan más allá de lo esperado, por lo que gana peso otro tipo de herramientas como las operaciones de refinanciación a largo plazo, la bajada de tipos y los depósitos bancarios a negativo.

Hoy los datos de producción industrial de la zona euro han bajado lo esperado, pero bajado, algo que no es bueno para el crecimiento y ayudan a pensar aquel BCE en junio hará algo, pero no parece que sea precisamente el programa cuantitativo. Las bajadas de tipos y los tipos en negativo más probables hacen pensar que el dinero en efectivo en algunos instrumentos de baja rentabilidad se va a ver obligado a buscar rentabilidad en el mercado de deuda y eso está ayudando bajar las rentabilidades en todos los países de Europa. Además, hoy el Banco de Inglaterra ha hecho público su informe trimestral de inflación en donde dice que no hay prisa para subir los tipos de interés y que todavía la inflación estará por debajo del 2% en muchos meses, lo que ha sentado fatal a la libra y ayudado a bajar los tipos de interés en Reino Unido. En la deuda británica funciona mucho el diferencial con la alemana y eso también ha arrastrado a la baja a toda la deuda europea.

Siguiendo con las buenas noticias del mercado de deuda, a la buena colocación ayer de la deuda protegida contra la inflación en España, hay que añadir buena recepción de deuda sindicada en Italia, por lo que se mantiene el flujo de dinero que entra en la periferia, lo que ayuda a sostener baja rentabilidad.

En resumidas cuentas, se va matizando lo que se espera de la próxima reunión de junio del BCE y bajando la esperanza de un programa cuantitativo y aumenta la seguridad de operaciones de refinanciación a largo plazo, bajada de tipos de interés y puesta a negativo de la tasa de los depósitos bancarios en el BCE. Directamente las bolsas no se van a volver locas de alegría, pero sí fuertemente influenciados el mercado de deuda y las divisas.

Lo anterior es lo que tenemos al día de hoy, pero todo depende de las previsiones que hará el banco antes de esa reunión, por lo que todo puede cambiar de forma radical en pocos días, por lo que es más importante que nunca estar atentos al día a día.