Muy importante el análisis de hoy. No tengo ningún interés en analizar políticamente lo que ha pasado, sino cómo puede afectar al mercado que es nuestra tarea.
 
Veamos.
 
Lo primero: ¡Qué nadie lance las campanas al vuelo!
 
Y es que es vital dejar claro que no hay ningún acuerdo, ninguno en absoluto.
 
Lo que hay está en este documento oficial firmado y sellado por la eurozona:
 
 
Ahí lo tienen.
 
Y no hay ningún acuerdo, hay una lista interminable de cosas que tiene que hacer Grecia, en muy pocos días, absolutamente contra el populista programa de Syriza , y lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, y suponiendo que se cumpla todo lo que pone ahí, que sinceramente tengo algunas dudas, entonces, sin compromiso alguno por la Troika se iniciarían negociaciones sin nada garantizado.
 
¿Dónde está el acuerdo?
 
Aún pueden pasar muchas cosas antes, y más sabiendo que en Europa siempre el diablo está en los detalles.
 
Por eso el mercado se lo toma con calma, porque aún hay más penúltimos fines de semana decisivos por delante.
 
Además hay más problemas. Es más que evidente, que la extrema dureza del acuerdo, que pone en marcha todas las reformas que necesitaba Grecia a la vez y sin anestesia, más la creación de un fondo con los activos públicos griegos en venta, es un mensaje político. ¿Pero no habíamos dicho que pasábamos de la política? Sí, pero es que esta política afecta a los mercados.
 
Seamos sinceros, con razón o sin ella, el mercado le tiene pánico a Syriza,  y otros partidos parecidos. Desde que ganó Syriza las elecciones, los mercados no han estado bien. Se tenía miedo a España, también a partidos que le plantaban cara a Alemania en Italia y Francia.  Syriza repetía sin parar que si esto les salía bien se repetiría en España. Esto parece que ha pesado mucho en lo que pasó ayer. Y la troika ha intentado mandar un mensaje claro de que no hay forma de saltarse las reglas establecidas actualmente. Pero tras pasar el rodillo de esta manera sobre Syriza, el mercado se lo va a tomar bien, porque va a pensar que todos esos procesos electorales que temía, en caso de victoria de este tipo de partidos, ha quedado claro que el margen de negociación es tan estrecho que no les va a afectar. Nos puede parecer bien o mal, pero desde el punto de vista de los mercados es lo que hay.
 
Sigamos.
 
El mercado por otro lado, ahora tiene que decidir cómo valoraasi Grecia cumple con todo, que es evidente que se lo va a tomar bien. Con lo cual, si finalmente en un par de semanas o tres sí que se firmara de verdad el tercer plan de rescate en estas duras condiciones, debemos esperar horizonte despejado ya con este tema.
 
Pero no podemos descartar que haya más problemas. Las condiciones son complicadas de cumplir, y más para este gobierno. NO va a tener mayoría absoluta, tendrá que apoyarse en la oposición, y esto va a complicar mucho la continuidad de Tsipras, y lo normal es que veamos pronto unas nuevas elecciones, de imprevisible resultado.  Las casas de apuestas británicas dan un 58% de posibilidades de que Tsipras no se come el turrón en su puesto.
 
Si el acuerdo se queda a medias, tiene toda la pinta de que volveremos a la inestabilidad a corto, pero vistas las reacciones que tenemos desde hace tiempo, estoy convencido de mi hipótesis de que si Grecia sale del euro, algo que en absoluto se puede aún descartar, el mercado a medio plazo no va a hacer caso. Es el problema realmente que ha tenido Grecia en la negociación final, que ha perdido, la única bala que tenía en la recámara, el miedo a su salida del euro, que cada día es menor.
 
Por lo tanto, todas las hipótesis son optimistas… y no olvidemos que seguimos en una QE… Por cierto habrá que ver como se toma el BCE el tema de la ELA, y lo que es una triste realidad para el pueblo griego, que paga las culpas de los políticos tanto de la Troika, como de los suyos propios, es que tiene corralito para largo. Ahora mismo si se abren los bancos griegos sin controles de capital, serían tomados al asalto y en un día se quedarían sin fondos…
 
Pero… no todo es tan fácil, como vengo diciendo hace días el gran problema ahora no es Grecia, es el miedo a que Wall Street le dé por caerse, por su propia dinámica, nos puede hacer esto más daño, que el enredo de Grecia.
 
Poco a poco vamos a volver al mercado normal, vamos a poder recuperarlo, qué ganas tengo de dejar de hablar de Grecia, y de hablar de dinámicas de mercado, y ahora mismo la dinámica es vigilar muy de cerca a Wall Street, y vigilar además otro fenómeno que comento a continuación y que no es menos importante.
 
Dejando a Grecia aparte es importante que nos centremos en un problema, del que ya hablamos en su momento.
 
Lo de Grecia no debe enmascarar el proceso de venta de bonos de la eurozona que iniciaron las manos fuertes a mediados de mayo. Es un proceso  muy importante, porque cambia los grandes flujos de capitales que van dando vueltas por el mundo. Y nada de que lo que se está vendiendo es deuda periférica por el tema del contagio. Para nada. Puede que este gráfico de Reuters, nos dé una sorpresa:
 
 
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Fuente: Reuters.
 
El primero son las ventas en el período de renta fija de países desarrollados. El 84% es deuda de la eurozona, lo cual evidentemente es algo muy desproporcionado. Y en el segundo cuadro se ve lo que se vendió por país, y no es precisamente deuda periférica, más bien bonos centrales al nada por ciento.
 
Este proceso es muy serio y hay que tenerlo en observación.