Desde ayer se abren unas nuevas reglas del juego en las bolsas europeas.
 
Ahora las cartas que tenemos sobre la mesa son las siguientes:

 
1- Cartas en contra.
 
Wall Street le pesan las alas, y se siguen vendiendo valores tecnológicos. El gráfico del Nasdaq tiene muy mala pinta como pierda el 3.950 y puede arrastrar a los otros índices.
 
El conflicto de Ucrania, muy buenas palabras pero todo sigue muy complicado.
 
2- Cartas a favor.
 
Por fin tenemos algo que de esperanzas y contrarreste lo anterior. Draghi ayer poco más o menos prometió ayer tomar por fin medidas, algo que suena a música celestial a los mercados.
 
Aunque las bolsas hoy anden flojas, por el mal cierre de EEUU y algunos resultados empresariales malos, como es el caso de Telefonica en España, que arrastra al Ibex, la realidad, es que vemos por ejemplo al Euribor a 1 año bajar en la mañana 11 milésimas, lo cual no es nada normal, lo habitual es que se mueva 1 o 2 al día, y la renta fija periférica seguir mejorando. En el subterráneo de los mercados estas palabras van a ayudar mucho.
 
Eso sí, sin olvidar los factores en contra que también están ahí. Pero las palabras de Draghi, van a pesar mucho, y a nada que tengan la coyuntura favorable las bolsas europeas lo pueden aprovechar.
 
Interesante estudio el que publica Gerald Moser de Credit Suisse en la publicación mensual de inversiones de esta entidad.
 
En él habla de los diferentes ciclos que experimentan las bolsas en relación con la progresión de sus beneficios. Son las siguientes:
 
1- Pesimismo. Las cotizaciones bajan y los resultados de las empresas bajan o están estables.
 
2- Optimismo. Las cotizaciones suben fuertemente mientras los beneficios no se mueven. Muy claramente en la gran subida de Wall Street hemos estado en esta fase los últimos años.
 
3- Realidad. Las cotizaciones suben más lentamente, mientras los beneficios se recuperan, y los PER bajan.
 
 
4- Fantasía. Es la época de la formación de las burbujas. Las cotizaciones suben fuertemente pero los beneficios si suben van mucho más despacio.
 
Según el autor cree que estamos en la fase de realidad, desde primeros de año.
 
Así define el autor la fase actual, y parece bastante realista:
 
Este periodo es el más largo de todos; promedia unos 30 meses.
En esta fase, los beneficios suelen crecer a un ritmo más alto que el precio. Tanto los márgenes como las ventas contribuyen a acelerar el crecimiento de los beneficios. La recuperación de los beneficios que el mercado ya había descontado en la fase anterior se materializa finalmente. Esto permite que las acciones ofrezcan una rentabilidad positiva, mientras se reducen los múltiplos, es decir,las valoraciones se hacen más atractivas. En este período, la economía sigue creciendo, pero el ritmo de mejora se ralentiza en comparación con la tendencia anterior. El ritmo de crecimiento del PIB se mantiene estable, pero los indicadores económicos rezagados,como el empleo, tienden a mejorar considerablemente.
 
Esta fase es la menos rentable de todas en rentabilidad media anualizada.
 
El problema es que estamos ante una situación diferente y añade algo el autor que para mí es la clave:
 
No obstante, las expectativas de crecimiento de los beneficios se han revisado a la baja en los últimos meses, y existen dudas sobre la transición desde un mercado impulsado por la liquidez a un mercado impulsado por el crecimiento.
 
Ahí está el quid de la cuestión, este mercado lleva muchos años impulsado por la liquidez de la FED, no va a ser nada fácil que se adapte a los parámetros de siempre, nada fácil.
 
Pasemos a otro tema. ¿Recuerdan ustedes, los lectores veteranos seguro que sí, la de veces que les he comentado que los índices bursátiles son algo falso? Y es que quitan a los valores malos del índice y meten a los que están subiendo. Pues bien vean esta cita de este muy interesante artículo que recomiendo leer:
 
Descubre por qué es lógico perder en bolsa, y cómo evitarlo
 
 
Lo comprobaba hace tiempo un estudio de Blackstar Funds, que revela que el promedio de rentabilidad anualizada del conjunto de las acciones del NYSE, entre los años 1983 y 2006 es del -1,06%.
 
¿Negativo, tras 23 años?. Sí, no hay fallo.
 
Por tanto si compras una acción, lo más probable es que te baje a largo plazo.
 
Sin embargo, el índice que mejor representa al mercado americano, el Russell 3000, ha obtenido una rentabilidad en el período 1987 a 2006 del orden del 7% anual. En el período 1987 / 2014, sobre el 8% anual.
 
¿cómo es posible?
 
La razón se debe a que el establishment nos engaña al publicitar tanto los índices bursátiles. El Ibex35, el SP500, el Russell 3000.. todos son índices con sesgo de rendimiento. Es decir, cada 6 meses o menos, las autoridades eliminan de los índices las acciones que lo están haciendo mal, e incorporan las acciones que mejor van. Con lo que, a largo plazo, los índices tienden a a hacerlo mejor que el promedio de las acciones.
 
Pues ya ven que es la realidad, ¿Cuánto valdría el Nikkei con las acciones que lo componían antes del super crash? Pero así vamos jugando con una especie de Matrix utópico.  Recomiendo que se lean el artículo al completo es muy interesante y además aporta un curioso sistema de largo plazo que funciona bien, y que al final lo hace al final mejor que el conjunto de las acciones.