Las bolsas europeas están subiendo con fuerza a estas horas.
 
El principal aliciente es Yellen. Aunque unas veces sea usada como excusa para una cosa y otra para la contraria.
 
Ayer Yellen reconoció que el dato de empleo, pésimo por otro lado, le había sorprendido. Unido a la falta de fechas para las subidas, el mercado ha entendido que sigue siendo muy difícil que suban los tipos de forma cercana, aunque la economía no va demasiado mal. Vamos la combinación ideal para las bolsas. Aunque no es favorable para el sector bancario. Pero hoy no toca hacer caso de esto. Por eso digo, que todo esto es muy relativo.
 
Al final el dólar sigue débil tras las palabras de Yellen, y esto hace que el euro esté fuerte, pero insisto en que hoy no toca pensar en los aspectos negativos de todo este proceso.
 
Otro factor que está actuando de manera positiva es el hecho de que Alemania haya dado un dato de producción industrial mejor de lo esperado, y también que el PIB de la eurozona del primer trimestre haya sido revisado al alza, hasta el +0,6%. No es una cifra cualquiera, es el ritmo de progresión más sostenido en 12 meses. Y todo ello gracias al consumo de los hogares, y de las inversiones del sector privado. Sólo Grecia ha presentado contracción en la eurozona, con una caída del 0,5% en el primer trimestre.
 
El sectorial bancario, a pesar de que los vientos de no subida de tipos en EEUU, no les favorecen demasiado, está bien hoy. Y ello gracias a los bancos italianos, que están al alza tras saberse que los accionistas de fondo de Veneto Banca están a favor de entrar en la ampliación de capital de esta entidad que está mírame y no me toques… Además hay alguna recomendación a favor de brokers que está haciendo subir a valores importantes del sector.
 
Mientras, Wall Street sigue pegado a la zona de resistencias. Hay unos indicadores que suelen ser muy buenos para seguir la marcha de fondo del S&P 500. Se los comento a continuación.
 
El primero es el indicador BPSPX, que es un indicador muy usado en EEUU y poco conocido aquí que muestra el número de valores del índice S&P 500 alcistas por el estudio clásico de punto y figura. Si aplicamos al gráfico una variante el MACD, que es el PPO, tenemos un arma de trabajo muy poderosa.
 
Lo pueden ver aquí:

El gráfico se puede conseguir gratis, en este enlace: http://stockcharts.com/freecharts/gallery.html?$BPSPX 
 
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Como vemos, ahora mismo el S&P 500 está llegando a máximos del año con bastantes valores alcistas el 70%, pero con menos que en ocasiones anteriores.
 
Cuando el PPO de este gráfico pasa por encima de 0 o cuando está por debajo suele dar buenas indicaciones.  Dio una señal clara cuando el S&P 500 estaba como a 1.880, y dio la salida luego en marzo a casi 1.2920. Ahora está ya por encima pero aún no hay una entrada clara. Pero hay que vigilar podría darla.
 
El PPO es muy parecido al MACD y tiene los mismos parámetros de configuración, pero afina más, porque en lugar de calcular la diferencia entre medias móviles como hace el MACD en valores abolutos, el PPO lo hace en valores relativos.  Su fórmula es
 
PPO = (EMA(12) – EMA(26) / EMA(26)) x 100
 
Mientras que la del MACD es:
 
MACD=PME(12)-PME(26)
 
Como decía es gratis, y tiene mucho grado de anticipación sobre lo que hace el S&P 500.
 
Pasemos a otro tema. ´
 
Recomiendo leer este artículo de la reivsta Funds People, sobre el sesgo psicológico de la aversión a las pérdidas en los mercados financieros:
 
Sesgo de aversión a las pérdidas
 
http://es.fundspeople.com/news/sesgo-de-aversion-a-las-perdidas 
 
Vean esta cita:
  
Que proporcionalmente es mayor el dolor por las pérdidas que la satisfacción por las ganancias es un hecho conocido. Gracias al desarrollo de una teoría financiera y una función de la utilidad que concretara este diferente tratamiento de pérdidas y ganancias, entre otros hallazgos, se concedió el Premio Nobel en economía a Amos Tversky y Daniel Kahneman en 2002.

La teoría prospectiva por ellos desarrollada es un modelo descriptivo de la toma de decisiones en régimen de incertidumbre y la función de utilidad que se desprende de tiene la siguiente forma:

 
s2
 
 
Pasemos a un interesante estudio que han publicado diferentes medios durante los pasados meses, por ejemplo el Financial Times, entre otros. Es realmente muy interesante y a nivel básico tiene una gran utilidad.
 
Está realizado por la London Business School, bajo el patrocinio de la entidad bancaria ABN Amro.
 
Los que se preguntaron es si era mejor comprar los valores que han bajado mucho, porque se supone que tienen más margen, o en cambio los que han subido mucho aunque parezca que están más caros, por aquello de que están en tendencia alcista.
 
¿Se imagina el resultado? Pues es contundente... efectivamente... la tendencia es la amiga del inversor...
 
En el estudio observaban en un período de 12 meses cuáles eran los valores que más habían subido y cuáles eran los que menos, manteniendo entonces la inversión un mes, y al cabo de un mes se volvía empezar con la misma táctica y así sucesivamente.
 
Pues bien, desde 1956 a 2007, la compra en los mejores dio 10,8% anual más que la compra de los peores.
Pero si nos vamos a un período más largo, por ejemplo en los últimos 108 en la bolsa de Londres, las cifras son escalofriantes:
 
En los últimos 108 años una libra que se hubiera invertido con esta táctica cada mes, en los que más habían subido en una lista de 100 valores, se habría convertido en ¡4,25 millones de libras!
 
Pero una libra comprando los peores valores cada mes en las mismas condiciones se habría convertido en 111 libras.
 
Sin comentarios... comprando en tendencia se ganan 4,25 millones de libras, comprando contra tendencia se ganan 111 libras.
 
Creo que podemos obtener importantes enseñanzas de este estudio. Es estupendo que un valor esté barato, mejor para él, pero... la tendencia es la tendencia y seguir la tendencia da mejores resultados que calentarse la cabeza en otras cosas... otra cuestión es que un valor que estaba barato, pase a tendencia alcista, eso sí que es miel sobre hojuelas, pero jamás debe irse contra tendencia.
 
Se puede hacer un análisis por fundamentales impecable, pero de nada servirá si no usamos el análisis técnico para encontrar el timing correcto. Un valor que por técnico esté en tendencia bajista por muy barato que esté por fundamentales, debe ser intocable. Los números que acabamos de ver lo demuestran con total claridad.