Si ha habido una pregunta que ha sido una constante entre los usuarios de los vehículos con motor de combustión durante toda la crisis del crudo ha sido: ”Si el crudo cada vez está más barato, ¿por qué la gasolina no sigue la misma dirección?”.
 
La cuestión principal está en darse cuenta del flujo que tiene el mercado de crudo que va desde la extracción de la materia prima hasta la puesta en escena en la gasolinera. El punto clave de todo el asunto es que el baja fuertemente de precio es la materia prima, pero después tiene que pasar por un refinado para dar el producto final. Las que ganaron totalmente toda esta batalla son las secciones de refinado y las refinerías del sector, ya que compraban cada vez más barata la materia prima pero mantenía los precios, por lo que el margen se disparaba.
 
Y claro, si el margen aumenta, el beneficio es mayor, y eso invita de forma inexorable a un aumento de la actividad de ese sector en concreto y de su capacidad, así que hay tanta producción de gasolina, que la inundación que tiene el mercado está empezando a pasar factura y todo el mundo ve que será una nueva presión bajista para los precios del crudo, porque la demanda de las refinadoras podría bajar y eso quitar una demanda importante de crudo.
 
La situación es muy clara, ha habido un desplome de los precios del crudo porque hay un aumento de la producción fortísima que ya la conocemos, pero al bajar los precios del crudo, los márgenes de las refinerías aumentan muchísimo, por lo que han ido cada vez refinando más y más, así que el exceso de producción de un lado, se está empezando a trasladar al otro lado, el que tiene que comprar consumidor.
 
Asia ha tenido un aumento de la producción de productos derivados del crudo realmente importante hasta el punto de que empresas que se dedicaban a importar productos derivados, en concreto de gasolina, han tenido que empezar a ser ellos exportadores porque no les cabe más en las instalaciones de almacenaje que tienen, así que hay una saturación del mercado realmente importante que se resume casi en una cifra: las exportaciones realizadas por China de combustible diésel han tenido un crecimiento interanual en marzo superior al 300%.