Comenzábamos la sesión en Europa con un toque alcista ya que los inversores daban extensión a los efectos creados por las palabras de la presidenta de la Reserva Federal en el día de ayer que acercaban una nueva subida de tipos de interés que gustaba mucho tanto a los bancos como las exportadoras de la zona euro.
 
Además, los bancos se han visto favorecidos por los resultados empresariales de Credit Agricole que tiraba del resto del sector.

Sin embargo, no hemos tenido fuerzas para poder superar los máximos del año ya que al ser impactados en el futuro del Ibex 35 nos hemos parado todos en seco esperando.

El movimiento de verdad ha venido con una gran cantidad de datos macroeconómicos en Estados Unidos y que han generado cierto pánico en el mercado, aumentando la volatilidad en el VIX más del 10% los primeros instantes de la sesión norteamericana, ya que hemos tenido ventas minoristas superiores a lo esperado, un incremento de inflación bastante importante y además el índice de manufacturas de Nueva York también con un muy buen desempeño.

Todo lo anterior hace referencia a más crecimiento, tal como dijo la presidenta de la Reserva Federal, pero también ponía la piedra a la certidumbre de una nueva subida de tipos de interés y si todo seguía tal como está, quizá podríamos llegar a tener esas tres subidas de interés o incluso alguna más.

Sin embargo, el fuerte movimiento alcista del dólar en prácticamente todos los cruces se paró, incluido un fuerte descenso de los mercados por el susto recibido, en cuanto hemos conocido que la producción industrial en Estados Unidos ha quedado peor de lo esperado, pues es un indicador bastante importante de crecimiento. Por lo tanto, en vez de tener un pleno absoluto apoyando la inflación, ya no tenemos tanta lectura macroeconómica positiva, aunque sigue siendo muy importante. En ese momento, el futuro del índice alemán tocó la sobreventa y se montó un rebote de cierta magnitud.

Siguiendo con los datos macroeconómicos, hemos conocido también la confianza de las constructoras del mes de febrero y han dado un paso atrás, partiendo de 67 y bajando hasta 65. Hay que tener mucho cuidado con este factor porque al subir los tipos de interés, sube la rentabilidad de las notas a 10 años de Estados Unidos sobre las que están referenciados los tipos hipotecarios, por lo que un incremento del coste de financiación dañará sin duda alguna al mercado hipotecario si no aparece una contrapartida en forma de crecimiento salarial o crecimiento económico, por lo que es hasta cierto punto normal que empiecen a aparecer ciertas muestras de cautela en el sector de la construcción.