Parecía que íbamos a tener una sesión tranquila más en Europa, pero nada más lejos de la realidad, ya que una vez abrió la sesión regular nos metieron un papelón de órdago que ha puesto a los índices europeos a caer cerca del 2% en la periferia y en el centro -1,6%.

En estos momentos tenemos a todos los súper sectores de Europa en negativo, pero hay algunos que brillan especialmente y que son la causa de todos nuestros problemas:
 
El súper sector bancario cae -2,56%, automoción y recambios -2,64%, recursos básicos cae -4,63% y las petroleras -2,26%.

Ahora veremos algunos motivos por los que se está produciendo el movimiento anterior, pero veremos también otro que supone un apoyo y no un perjuicio, algo que está levantando más de un nerviosismo en el mercado.

Para empezar, el súper sector bancario tiene muchísimos problemas porque ha habido algunos resultados empresariales dentro de Europa que no han gustado absolutamente nada, marcando un buen descenso de los resultados y las ventas con respecto al mismo período del año pasado en donde todos justifican el problema por la volatilidad del mercado y la mayor quietud de los clientes a la hora de poner dinero en los mercados financieros. Algunos resultados se han salvado como por ejemplo los de BNP pero hay trucos por dentro contables que han ayudado a las cifras, pero no quitan el fondo del asunto que es común a todos: un muy mal primer trimestre para el negocio y la lucha constante contra los bajos tipos de interés.

Poniendo nombres y apellidos a los problemas, tenemos al alemán Commerzbank que está cayendo algo menos del -10%, el Deutsche Bank que cae algo más del -4% en una debilidad que ya es endémica de este valor, como ya vimos ayer. UBS también tiene problemas  y HSBC menos mal que con el peso que tiene en el súper sector, no está abriendo mucho la boca.

Con respecto al sector español, podemos imaginarnos que tenemos muchísimos problemas, con la banca mediana siendo la más dañada, aunque los grandes también están descendiendo más del -3% teniendo en mente el fallo del BBVA en resultados y a la hora de superar los máximos anteriores.

Ahora, automoción y recambios, mineras y petroleras están unidas por el mismo problema.

Para empezar con las mineras, recordemos que siguen estando bajo la influencia negativa de un fuerte movimiento a la baja de los materiales que tienen que ver con la creación del acero, ya que la bolsa de materias primas de China encareció las transacciones de estos materiales para de esta manera poder proteger los márgenes de las acereras del país ahora que algunos países están tomando medidas para frenar las importaciones de acero a muy bajo precio que ponen en peligro la industria local. Por lo tanto, el gobierno encarece la operativa en bolsa con estos materiales para mantener bajo control los márgenes de las empresas y así salvarles de una posible menor demanda.

Teniendo lo anterior en mente, debemos buscar el hilo entre los tres súper sectores, que no es otro que el euro y el dólar.

Ahora mismo el eurodólar está subiendo 0,56% y ha llegado a pisar por encima del 1,16. El dólaryen está cayendo -0,65% y anda buscando el fuerte soporte que tiene en los 105 donde está la media de 200 semanas. La libra dólar también ha estado subiendo bastante, aunque ahora se ha alejado de los máximos del día y sube 0,18%.

Primero, en un momento en donde la Reserva Federal está empeñada en la fortaleza de Estados Unidos y que todavía hay caso para seguir subiendo los tipos de interés de forma gradual, el Banco Central de Australia ha bajado los tipos de interés a un nuevo mínimo del 1,75%. Recordemos también que el ISM de manufacturas del mes de abril ha quedado peor de lo esperado, que el PMI de manufacturas tanto oficial como privado de China del mes de abril han quedado peor de lo esperado, por lo que hay un cierto ambiente que no se acaba de creer que la Reserva Federal pueda seguir subiendo tipos, así que la debilidad del dólar es absoluta en todos los cruces.

Si el dólar se debilita, las materias primas deberían estar apoyadas, pero si no lo están, es que ven problemas de demanda, lo que nos lleva otra vez al factor macroeconómico, en donde hay algo que no acaba de cuadrar, y eso pone nervioso a mucha gente.

Por último, el súper sector de automoción y recambios tiene problemas precisamente porque si hay una debilidad del dólar, tenemos un encarecimiento del euro y eso es veneno en vena para las exportadoras de la zona euro. Si además hay dudas sobre la economía de Estados Unidos y la de China, tenemos dos mercados muy importantes para las exportadoras que pueden no ofrecer los rendimientos pasados, por lo que hay un momento de especial nerviosismo en estos momentos en el mercado.