Schneider ha presentado resultados de 2015 con un beneficio neto que ha caído -28% hasta situarse en 1410 millones de euros, más bajo de lo esperado.
 
Por lo que respecta a las ventas, aumentan 6,8% hasta situarse en 26.640 millones de euros, mejor de lo esperado.
 
Las causas de las cifras anteriores son, por un lado, un euro favorable, apoyando las ventas, pero también hay un perjuicio por parte de la baja actividad en China y se ha notado la rebaja de las inversiones por parte del sector petrolífero y energético en Estados Unidos.
 
Con respecto a lo que espera del futuro, en 2016 esperan unas ventas más o menos planas con respecto al año anterior o incluso ligeramente más bajas, todo quitando los efectos de las divisas.
 
Para compensar esas perspectivas no tan positivas, aumenta el dividendo un 4% hasta el 1,92 euros, junto con también acelerar su recompra de acciones en 900 millones este año. Como vemos, se sigue jugando en bolsa cuando hay poco valor en la empresa.