Lufthansa, Air France, el Banco Mudial, la FED… y ahora un peso pesado de la tecnología. Samsung ha presentado unas previsiones de beneficio que le lleva de cabeza a presentar unos resultados que pueden ser los peores en 2 años.
Esto tenía que llegar en algún momento, ya que el mercado de los smartphones tiene dos partes bien diferenciadas: la compra de un terminal por el que no tiene uno y la necesidad de que se compre uno nuevo. Tal como está la situación la primera parte es la más fácil de realizar y es el que ha dado las cifras de crecimiento fuertes, pero la segunda es la más complicada, ya que el gasto del consumidor y la confianza en la economía dista mucho de ayudar a que se gasten la mayoría casi 700 euros al año en cada nueva mejora.
 
Por otro lado, y comprensible, las marcas chinas están empezando a ofrecer productos de cierta calidad a precios pero que muy inferiores, así que las marcas más punteras empiezan a sufrir esta competencia fuerte por parte de Lenovo y Huawei.
 
Apple puede sufrir también este efecto, pero los compradores de esta marca son distintos y les vale con que sea un producto de la misma, pero está cerca de tener un buen empuje con el iPhone 6, que está por ver que sea revolucionario, y sobre todo con el iWatch.
 
En cifras, las previsiones de Samsung para su Q2 es un 24,5% más bajo que el año anterior y podría ser la bajada más fuerte desde el Q1 de 2011 nada menos a una cota no vista desde Q2 de 2012. En general es menor de lo que la propia compañía esperaba.