Ya vimos ayer que los resultados de la prima E.On no gustaron por un comentario acerca de que no descartan una ampliación de capital para poder hacer frente a los costes compartidos del desmantelamiento de la energía nuclear, aparte de que las cifras tampoco gustaron.
 
Hoy RWE ha presentado unos beneficios netos de 879 millones de euros, brutalmente inferiores a los 2170 de beneficio que tuvo el mismo período del año pasado. Esta diferencia tan brutal es porque el año pasado tuvo ventas de activos que añadieron dinero. El beneficio operativo sube cerca del 7% hasta alcanzar los 1730 millones de euros, gracias a un buen comportamiento de la división de negociación energía.
 
Con respecto a las ventas, caen cerca del 6% hasta situarse en 13.700 millones de dólares debido a los bajos precios de la energía que han sido compensados en parte por el bajo precio del crudo.
 
Con respecto a las previsiones, confirma su perspectiva para este año pero reconoce que la deuda podría aumentar algo cuando la previsión anterior era de estabilidad en este segmento. Los resultados operativos se mantienen igual.