Dice que la dinámica de la inflación sigue siendo más débil de lo esperado.
 
La compra de activos del programa llegará hasta marzo de 2017 o más allá si es necesario. Pero en ningún caso antes de que el Consejo de gobierno vea que haya un aumento de la inflación sostenido hacia el objetivo.
 
La compra de deuda corporativa empezará hacia finales del segundo trimestre y que la nueva operación de refinanciación de largo plazo con objetivo empezará en junio.
 
Los tipos se mantendrán al nivel actual o incluso más bajos durante un período largo de tiempo.
 
Los tipos de la nueva TLTRO pueden ser tan bajos como los tipos de depósitos.
 
Los tipos de interés para mantenerse bajos bastante más allá del final del programa de compra de activos.
 
Comenta que ven un resaltado riesgo para el objetivo de estabilidad de precio y que van a mirar muy de cerca la evolución de la perspectiva de inflación y que los datos apuntan a un momento de crecimiento más débil de lo esperado.
 
El bajo precio del crudo apoya y soporta los beneficios tanto empresariales como la economía de los hogares.
 
La recuperación de la zona euro está siendo lastrada por un bajo crecimiento en los mercados emergentes.
 
Con respecto a las perspectivas, dicen que ve el producto interior bruto de 2016 en el 1,4% bajando desde el 1,7% anterior. Para 2017 lo ve en el 1,7% bajando desde el 1,9% anterior. Para 2018 lo ve en el 1,8%. La rebaja del producto interior bruto muestra unas perspectivas económicas mundiales más bajas, pues los riesgos globales apuntan a descensos en este concepto.
 
Los tipos inflacionarios que tenemos por delante se espera que se mantenga negativos en los próximos meses, aunque después repuntarán (acuérdense del repunte hasta los 38 $ que tener el precio del crudo).
 
Van a vigilar de cerca la política de precios que siga la economía y los salarios, junto con sus tendencias.
 
Vuelve a comentar lo que ya se dijo en anteriores ocasiones, que están buscando efectos secundarios tanto de la política monetaria actual como de tener unos precios bajos de crudo durante demasiado tiempo.
 
Para las perspectivas de inflación, en el 2016 la ven en el 0,1%, bajando desde el 1% que se veía en diciembre. Para 2017 las cifras del 1,3% desde el 1,6% de diciembre y para 2018 la colocan en el 1,6%.

La rebaja de los tipos a la hora de pedir la financiación del nuevo TLTRO estará ligado no sólo a la cantidad que pidan sino también a la cantidad de activos que pasan dinero a la economía real que tengan en sus hojas de balance, por los que las entidades que más implicadas estén en el paso de dinero a la economía real, serán capaces de pedir más y a menos coste que otro tipo de bancos. De esta forma lo que se busca es que se abarate todavía más la financiación a los negocios porque dicen que el crecimiento de los préstamos en la zona euro o todavía es demasiado baja.

Comenta que los tipos van a estar muy bajos durante mucho tiempo pero que no se ponen a pensar si serán necesario una nueva rebaja de los tipos (esto puede sentar mal), ya que hay nuevos factores que pueden cambiar la situación. De momento dicen que la experiencia de los tipos negativos es positiva.
 
Con respecto a los tipos negativos dice que no pueden reducir los tanto como quisieran porque hay consecuencias para el sistema bancario pero de momento la rentabilidad de los bancos no está siendo lastrada o impedida por los tipos negativos, pero esto no permite que se pueda estar en tipos negativos durante todo el tiempo que se quiera.

Constancio dice que los tipos negativos están dirigidos a reducir los tipos de financiación de los bancos por medio de los mercados monetarios, porque dicen que habido un incremento del volumen de los préstamos, pero lo que quieren es que se rebajen los tipos.

Con respecto a la compra de activos de empresas no bancarias, dice que para las empresas que si son financieras pero no bancos, mirarán poco a poco cada uno de los casos porque de momento no tienen tomada una decisión al respecto.
 
Con respecto a los tipos negativos y la influencia que tienen en los bancos y sus márgenes, se especulaba con que hubiese un sistema de escalones para poder clasificar los bancos dentro de dichos escalones y así poder aplicar tipos negativos de distinta índole, pero el gobernador del BCE dice que no lo han aplicado de momento porque hay una complejidad de implementación bastante elevada por el gran número de bancos, dentro de distintos países, de distintos tamaños que hace todo que sea extremadamente complejo.