La mañana se iniciaba al alza en Europa.

 

Gracias a dos factores, la vuelta de siempre de Wall Street al alza en cuanto cerró ayer Europa, y gracias a los resultados empresariales.

 

E.ON subía casi 5% de buenas a primeras en Alemania y arrastraba a su sector con ella, un sector que pesa mucho. Y si el Dax subía, los demás raro es que se quedaran atrás.

 

En esta ocasión no tocaba hacer caso a los malos datos macro que se dieron durante la madrugada en China. Como la menor liquidez en la economía desde 2008, y datos peores de lo esperado en producción industrial y ventas al por menor.

 

Limitaba algo las ganancias los flojos datos macro del día en la eurozona. Por ejemplo España con el IPC armonizado más bajo aún de lo esperado, y en la zona del -0,3% el IPC en clara deflación aunque digan los políticos que no. Tanto el IPC español como el alemán quedaba al menor nivel de muchos años.

 

A las 11h un flojo dato de producción industrial en la eurozona. Bajada de 0,3% cuando se esperaba el +0,3%. El mensaje es claro. Nos estamos enfriando. Y a Alemania le está afectando mucho la crisis rusa.

 

Todas estas cuestiones negativas generaban bandazos a la baja, en un ambiente de bajo volumen como es habitual en agosto, lo cual exagera las cosas.

 

Pero de fondo seguía pesando mucho la cuestión técnica. Y es que seguimos en dinámica de rebote al alza, tras las duras bajadas de la semana pasada.

 

A las 14h30 salía un dato de ventas al por menor en EEUU claramente peor de lo esperado. Especialmente el dato quitando los coches, que son una distorsión habitualmente. Esto generaba otro bandazo claro a la baja.

 

Pero al cabo de poco tiempo venía otro bandazo al alza. ¿Sus causas?

 

Pues el mercado estaba teniendo muy en cuenta unas declaraciones del ministro de asuntos exteriores polaco, reconociendo que las posibilidades de una invasión de Rusia dentro de Ucrania habían bajado claramente. Y estamos hablando de alguien que hace pocos días decía todo lo contrario. Esto ha tranquilizado, bastante los ánimos. Y sobre todo, se ha impuesto al final, lo que antes decíamos esa dinámica de rebote técnico correctora de la gran sobreventa que se llegó a acumular. Pero también da la sensación que el mal dato de ventas al por menor ha sido "celebrado" por esa moda actual de dar por buenos los malos datos por aquello de que así subirán más tarde los tipos de interés, y al revés, los buenos datos, se tornan en tragedia, por ese temor a los tipos.
 

 

En medio de todo este fregado no se hacía caso de las malas previsiones de dos gigantes de EEUU como Macys y Deere.

Para terminar destacar la fuerte bajada de la libra durante el día, debido a comentarios del Banco de Inglaterra, en el sentido de que el crecimiento de salarios ha sido mucho menor de lo esperado, y ello les llevará a subir los tipos de interés de manera más pausada de lo que se pensaba hasta ahora. Algunos brokers comentan que la libra ha tenido el mayor volumen desde hace más de un año.
 

 

Resumiendo, que se impone la dinámica de rebote al alza, tras la sobreventa alcanzada recientemente, y varios resultados positivos de empresas en Alemania, junto a noticias relativamente más tranquilizadoras sobre Ucrania. Pero se siguen acumulando malos datos macro en la eurozona, que reflejan enfriamiento en el proceso de recuperación, y también en EEUU, donde ahora con el calor que hace ya no pueden escudarse en la nieve. La falta de volumen típica de estas fechas de agosto, hace que cualquier movimiento se exagere con facilidad por falta de contrapartidas.