La sesión en Europa ha sido aburrida de principio a fin, incluso tampoco se ha movido mucho una vez ha entrado en juego Wall Street, pero eso sí, se ha notado otra vez la gran diferencia de fortaleza entre Wall Street y el viejo continente.

Los dos factores que han influido en toda la sesión son las noticias corporativas de algunos valores y los datos macro, dando como extensión una mirada más amplia hacia todo lo que tienen que hacer los bancos centrales para tener la situación bajo control.
En las noticias corporativas, Volkswagen ha hecho que todo el sector de automoción y recambios haya sido uno de los mejores del día y el verdadero apoyo del índice alemán debido a que tienen el visto bueno para una solución que afecta a 500.000 motores dentro del escándalo de las emisiones.

En lo que respecta a Wall Street, un punto destacado fue un aumento de cerca del 4% de Twitter tras informaciones en el New York Times acerca de que podría haber alcanzado algún acuerdo con Apple para aparecer como aplicación dentro del Apple TV, algo que ayudó al sector tecnológico.

Los nuevos problemas del super sector de recursos básicos, que fue uno de los primeros en meterse en negativo y tener un descenso en los peores momentos superior al 1%, nos alejó de los máximos de la sesión y no hemos vuelto a levantar cabeza desde ese momento.
La cuestión es que hemos conocido hoy el producto interior bruto preliminar de Japón del segundo trimestre y en términos anualizados no creció absolutamente nada. Esto, sumado a los datos de ventas minoristas de Estados Unidos del viernes y los también malos datos de China, dejan un ambiente en donde se ve que los bancos centrales se van a ver obligados a vigilar los acontecimientos más de lo esperado, dejando en el aire una especie de ventana abierta en donde el crédito puede seguir barato o más barato. Lo curioso es que la zona euro no levanta cabeza y son Wall Street, China y Reino Unido las que más están sacando tajada de todo este asunto.

Hay que decir que parece ser que el Banco Central Europeo no ve impacto serio de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, lo que podría dejar apartado al Banco Central Europeo de una nueva ronda de medidas, algo que es contrario a lo que está pasando con el Banco de Inglaterra e incluso con lo que se ve en Estados Unidos, ya que el mercado no ve probable, o muy probable, que veamos una nueva subida de tipos de interés de aquí a finales de año.

Hilando desde lo anterior, el índice de manufacturas de Nueva York hoy nos ha dado una mala noticia, porque pasa de estar ligeramente positivo a fuertemente en negativo, cuando se esperaba que sus cifras se hicieran más grandes de forma positiva. Para contrarrestar el dato anterior, hemos tenido la confianza de los constructores que ha subido 2 puntos, quedando en lo esperado, y que muestra bien ese optimismo que es una combinación entre un mercado laboral con cierta fortaleza en Estados Unidos y además la posibilidad de que los tipos bajos se alarguen en el tiempo, algo que son dos factores muy positivos para que los compradores de vivienda se animen a adquirir una por medio de financiación.

En resumidas cuentas, Europa queda prácticamente plana y la sesión regular acaba lejos de los máximos del día, y lo más destacable es que en la zona compartida con Estados Unidos, la diferencia es clara a favor de Wall Street, algo que debemos seguir vigilando. Hay que reconocer que el crudo ha tenido parte de la culpa de la fortaleza de Estados Unidos porque el precio tanto del de referencia en Estados Unidos como en Europa se ha incrementado un dólar, llevándose al alza al sector energético, debido a que volvemos otra vez a tener rumores de un acuerdo entre productores para tocar las cifras de producción, ya que hemos visto que el recuento de instalaciones activas en Estados Unidos sigue subiendo una semana más y eso pone otra vez una perspectiva de saturación de producción y daño para los precios.