1- La situación ha cambiado radicalmente. Cuando se creía que este fin de semana habría acuerdo, y se cerraría la extensión del plan de rescate, Tsipras da la sorpresa convocando un referéndum para el 5 de julio. Esto podría percutir en las bolsas seriamente el lunes. Es de esperar que además suba el Bund, bajen los bonos periféricos y seguramente baje el euro.
2- El problema añadido, es que de las palabras de Tsipras parece desprenderse que recomienda el gobierno que se vote no en el referéndum, los escenarios que se abren ante un no en dicha consulta son complejos y podría generar un caos financiero en Grecia.

3- Se está sacando mucho dinero de los cajeros hoy. Los bancos que normalmente abren los sábados no lo han hecho. Alpha Bank ha bloqueado las transferencias on line. Todo esto es un deja vu de Chipre no hace mucho. Por muchas llamadas a la calma que haga el gobierno griego las posibilidades de controles de capital, corralito temporal, o como lo queramos llamar son muy altas desde el mismo lunes.

4- EL BCE podría paliar esto, pero su situación es muy difícil. La ELA se basa en colaterales, y Grecia no tiene más colaterales, según muchos analistas, y según los más optimistas, tendría para unos 4.000 millones más como mucho. Es de suponer que el BCE quede a expensas del punto siguiente.

5- Grecia no tiene fondos para cubrir los pagos del FMI el día 30, que es el mismo día en que vence el plan de rescate ampliado, con lo cual perdería la posibilidad de disponer de los 7.000 millones de euros que le faltan.
Tsipras ha pedido una prórroga de una semana hasta ver el resultado del referéndum. Hoy se verá en el Eurogrupo que se reúne a las dos si esto es posible o no. El problema es que debe ser aprobado en varios parlamentos como el alemán, casi sin tiempo. Miembros de la CDU se han mostrado pesimistas sobre que se otorgue esta prórroga. También algunos funcionarios franceses han dicho que lo ven realmente difícil porque hay varios países en contra.