Seguimos teniendo sesiones locas con cambios de dirección muy fuertes cada poco tiempo, algo que casa muy bien con una operativa de muy corto plazo en donde la tendencia no está clara y confirma que los grandes operadores están dejando que el mercado se mueva con la corriente hasta que haya más claridad en el corto plazo.

Esta mañana tuvimos un problemón cuando supimos que Grecia había rechazado la última oferta de los acreedores, por lo que el mercado de riesgo se puso nervioso pero sin embargo el mercado secundario de deuda estaba dando señales de todo lo contrario porque Grecia seguía muy tranquila por debajo del 11% a diez años.
 
La rentabilidad en la primera parte de la sesión del mercado secundario seguía aumentando, lo que estaba dando todavía más alas al euro que estaba moviéndose al alza muchísimo contra el dólar, contra la libra y contra el franco suizo.


Sin embargo, empezaron a aparecer comentarios de contraofertas por parte de Grecia y de que seguirían las negociaciones con los acreedores, lo que combinado con la llegada a zonas importantes de soporte en las rentabilidades alemanas, se empezó a mover en sentido contrario el mercado secundario de deuda, en donde la tranquilidad de Grecia tuvo recompensa porque tanto España como Italia empezaron a descender su rentabilidad, algo que con el tiempo ha acabado de poner en descensos a la totalidad de la deuda de la zona euro.
 
Esos descensos repercutieron negativamente en el euro, que se alejó de los máximos de la sesión y aquí es donde entró la influencia de los datos macro de EEUU, porque la productividad ha bajado más de lo esperado por un repunte bastante importante de los costes laborales, algo que favorece la inflación y al dólar, así que el euro se ha visto perjudicado, eliminado prácticamente todo lo ganado, y esto ha bajado todavía más las rentabilidades y ayudado a que las bolsas de la zona euro pudiesen respirar y alejarse de la zona de mínimos, recuperando prácticamente todo lo perdido.
 
Sin embargo, en Estados Unidos hemos tenido un movimiento contrario, porque los que al principio estaban siendo favorecidos por la debilidad del dólar, materiales y energía, en estos momentos son los más perjudicados por el giro fuerte de fortaleza del dólar.
 
Aunque haya guerra de titulares entre los acreedores y los griegos, el mercado secundario de deuda sigue mostrando que hay optimismo acerca de un acuerdo en breves fechas y eso sigue siendo positivo para el mercado de riesgo.

También ha ayudado el ver que el FMI ha pedido a la FED que pare la subida de tipos hasta el primer semestre de 2016. Esto debería ser bueno para el euro, pero está afectando más el ver que la rentabiliad no se ve presionada al alza por la deuda americana, así que también hay relajación de tipos por ese flanco, que pesa más que la no reacción del euro.