Ha presentado unos resultados con unas pérdidas anuales de nada menos que de 6960 millones de libras esterlinas,casi multiplicando por tres los del año anterior.
 
Además, las ventas descienden hasta los 12.600 millones de libras esterlinas, lo que significa una bajada de casi el 2%.

Se intenta compensar la situación diciendo que quiere seguir reduciendo gastos y para este año planea una disminución de los mismos en 750 millones de libras, al mismo tiempo que se conjura para hacer que 2017 se el final de su largo periodo de reestructuración que va ya por 10 años, por lo que se esperan beneficios ya en 2018.

El principal foco de las pérdidas son las provisiones para poder atender los requerimientos judiciales por mala conducta y que esta vez han engullido 3000 millones de libras más.

En estos momentos es el que está haciendo que las pérdidas en el sector bancario sean generalizadas, aunque no todo son las cifras fundamentales del valor, echen un vistazo a su situación técnica.

Si miran el gráfico a semanas podrán ver que nos hemos parado este año justo en una fortísima resistencia que viene desde unos máximos relativos de 2016 y que no se pudieron pasar en ningún momento. El RSI sigue con una estructura de mínimos alcistas y ha coincidido alcanzar la resistencia con la nueva sobrecompra, así que estamos dando un paso atrás bastante importante.

Evidentemente, perder directrices alcistas puede darnos más de un quebradero de cabeza, pero el punto más importante lo tenemos en el acumulación distribución, ya que está alcista desde la zona de mínimos de 2016 y debemos tener mucho cuidado por si perdemos la tendencia, lo que haría la resistencia todavía más potente y podría darnos más disgustos en el medio plazo.

rbs