Se le está echando la culpa al duro tramo de  bajada que hemos tenido en las bolsas, a la bajada de previsiones de inflación del BCE para 2016, pero eso es erróneo,
 porque las bolsas van a favor de medidas y les importa un bledo que la economía vaya mal o bien. Al revés, si bajan las perspectivas de inflación pesa más el que piensan que tomarán más medidas, que lo lógico que sería pensar que la economía de la zona euro va mal. Lo que ha pasado de verdad, es que el futuro del dax, el que manda en Europa, ha sufrido un papelón en la resistencia 9.800, sobre la que venimos advirtiendo todo el día, de los que hacen época. La lluvia de papel ha sido de las duras. Un aviso a navegantes. Nadie tiene las cosas demasiado claras.