La debilidad que estamos teniendo estos momentos y el alejamiento de los máximos de la sesión parece que está relacionado con una especie de digestión de los comentarios que ha hecho hoy el nuevo secretario del tesoro de Estados Unidos.
 
En las mismas vimos que dice que su prioridad es la reforma fiscal, pero dijo que harían todo lo posible para que dicha reforma estuviese lista antes de las vacaciones del verano, lo que abre la posibilidad a que no lo esté y cuyos efectos en el crecimiento se retrasen hasta 2018, por lo que de efecto rápido de bajadas de impuestos, nada de nada.

Por lo tanto, el mercado está ajustando sus expectativas y efectos de forma rápida:

Si las reformas fiscales y sus efectos tardan mucho y no los veremos hasta 2018, eso quiere decir que el efecto principal sobre la economía serán las subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, por lo que si no hay compensación por parte del apartado fiscal, lo que tendremos es un incremento de peso negativo sobre la economía, por lo que el mercado está empezando a hacer cálculos que no son favorables ni para el dólar ni para la economía de Estados Unidos.

Evidentemente, el market timming está cambiando y no nos es favorable.