Una lluvia de críticas es lo que está apareciendo desde prácticamente todas partes a la gestión de todo este lío monumental al que nos enfrentamos todos los europeos y británicos llevada a cabo por el ex primer ministro de Reino Unido, David Cameron. Ya se dijo en su momento: “si estás apoyando en el referéndum la permanencia, para qué creas un referéndum si sabes que es mala la salida? Pues eso, toda la situación le ha estallado en la cara y la carta que se utilizó como órdago para cambiar las relaciones de Europa con Reino Unido, le ha salido al revés y él es la primera víctima pues ha presentado su dimisión.

El problema de todo esto es que en aras de los posibles nuevos gobiernos que pueda haber en las próximas elecciones en todos los países, hay partidos que defienden también la salida de sus respectivos países de la Unión Europea, pero es que el movimiento contrario también será dentro de Reino Unido, ya que hay dentro de ellos otros que piden la independencia de Reino Unido precisamente para mantenerse dentro de la Unión Europea.

Justo cuando estábamos en una época en donde todo el mundo veía que borrar las fronteras era el camino a seguir, hoy nos encontramos con una nueva.
 
La cuestión es de muy largo recorrido porque nadie sabe lo que puede pasar al tener que empezar ahora a separar un lado y el otro del Canal de la Mancha, algo que puede llevar a una situación curiosa dentro del Eurotúnel. Además, tenemos un mínimo de dos años por delante y un máximo de 10 para crear un tratado de comercio entre ambas partes. El problema es que todo el mundo que habia invertido en un lado u otro de cada una de las dos partes, ya se ha visto dañada y además todas las inversiones van a quedar en pausa hasta que haya un marco legal de esas relaciones, por lo que el crecimiento de ambas zonas por parte del dinero de la otra, está en entredicho. Es más, nadie sabe qué es lo que van a hacer los bancos porque habrá algún tipo de dificultad para negociar desde Londres en activos de Europa, por lo que es de suponer que iremos viendo poco a poco movimientos de los bancos en la City de Londres para sacar una especie de sucursal dentro de Europa, probablemente Francfort sea la capital ganadora.

Por lo tanto, el desplome en Europa es brutal. Tras la fuerte apertura bajista, y con fuerte se queda uno corto, estamos teniendo un rebote muy serio y muy contundente que está haciendo que algunos valores recuperen, desde los mínimos del día, casi un 50% de las pérdidas, lo que lleva a tener ganancias, desde los mínimos del día, que puede ser superiores al 10%. Sin embargo, el problema de este tipo de operaciones es la baja liquidez. Como hay nerviosismo, la horquilla se mueve muchísimo y no compramos a lo que queremos, sino a lo que nos da el mercado, por lo que entrar y salir puede darnos beneficios o pérdidas muy diferentes a las teóricas.

Como la situación genera una capa de incertidumbre muy importante a muy largo plazo, todo el mundo va a estar muy pendiente de los comunicados que tengan que hacer las empresas de cara a actualizaciones de los planes que tengan de inversión de un lado al otro de la frontera del Canal de la Mancha. Esta parada de las inversiones hasta que haya marco legal, puede afectar al crecimiento y a la contratación, por lo que de ahora en adelante se vigilará muchísimo los datos de sentimiento económico tanto en Reino Unido como en el resto de Europa. Es cierto que en el corto plazo no hay medidas a tomar por lo que la situación es la misma que teníamos ayer, pero es precisamente los planes de inversión los que van a generar ese movimiento macroeconómico, así que todo el mundo está mirando a ambos lados de la carretera para saber quién es el que primero se va a mover para intentar evitar una situación mucho más dañina de la que tenemos en estos momentos. En este sentido, el primer banco central que ha movido ficha ha sido el de Suiza interviniendo en el mercado de divisas porque el activo seguro de su moneda se había disparado, así que ha tenido que dar un paso al frente para contener el tsunami.

En estos momentos todos los súper sectores del Stoxx 600 están en negativo. Vean una buena muestra de ello:
STXE 600 BANKS PR.EUR-20.96 (-13.89%)
STXE 600 AUT+PRT PR.EUR-41.23 (-8.52%)
STXE 600 BASIC RES.PR.EU...-18.09 (-6.14%)
STXE 600 CHEMICALS...-41.21 (-5.35%)
STXE 600 CONSTR.+M.PR.EU...-23.00 (-5.90%)
STXE 600 FIN.SER.PR EUR-38.48 (-9.21%)
STXE 600 FOOD+BEV.PR.EUR-21.98 (-3.48%)
STXE 600 HEALTH C.PR.EUR-22.88 (-3.14%)
STXE 600 IND. G+S PR.EUR-29.89 (-6.84%)
STXE 600 INSURANCE...-24.47 (-9.83%)
STXE 600 MEDIA PR.EUR-22.72 (-8.01%)
STXE 600 OIL+GAS PR.EUR-20.57 (-7.15%)
STXE 600 TECH PR EUR-17.28 (-5.21%)
STXE 600 TELECOM.PR.EUR-24.69 (-7.85%)
STXE 600 UTILITIES...-20.63 (-6.96%)
STXE 600 TR.+LS.GRE.EUR-20.04 (-9.56%)


Todos tienen razones para caer. El sector bancario, es el más evidente, ya que habrá problemas de todo tipo y en especial para los bancos y empresas españolas que hicieron una apuesta muy clara por Reino Unido.

El súper sector de automoción y recambios también tiene problemas porque marcas europeas son propietarias de marcas británicas y además fábricas y suministros salen de un país para meterse en el otro, así que ya veremos cómo se encarece este transporte y las decisiones que deban de tomar sobre toda su logística y el coste financiero de las mismas.

El súper sector de recursos básicos, evidentemente, está dañado por que las materias primas están perjudicadas por miedo a un frenazo económico mundial, recuerden que la Reserva Federal no subió los tipos porque estaba pendiente de lo que iba a pasar en el referéndum. Además, el dólar se está tomando como activo de seguridad frente al euro, así que se dañan todas las materias primas. En este sentido, el yen está muy apoyado y el dólar tiene problemas en ese cruce, así que todo el mundo también está mirando lo que pueda decir el Banco de Japón por si hay una intervención para controlar el daño a la economía que supone la fortaleza de su moneda.

Viajes y ocio también está muy dañado por las aerolíneas, ya que en el futuro puede haber problemas para hacer turismo de un lado al otro pues habrá trámites administrativos que rellenar, aparte de que los británicos ahora mismo tienen menor capacidad de gasto que las personas que vivimos en la zona euro porque la libra se ha desplomado frente al euro.

En definitiva, en los mercados hoy estamos viviendo un viernes negro pero lo peor de todo es a largo plazo entre 2y 10 años, hasta que haya un marco legal de nuevas relaciones entre Reino Unido y Europa. Se ha abierto un melón que puede causar más inestabilidad en cuanto a fronteras se refiere, porque zonas de Reino Unido quieren la independencia para entrar en la Unión Europea pero partidos de ultraderecha en países tradicionalmente europeos quieren salir, por lo que entramos en unas turbulencias bastante importantes y que pueden durar bastante tiempo, así que el peligro en los mercados se ha incrementado y mucho.