Hoy tenemos en mercado la buena noticia que apareció el viernes y que afectaba directamente a Portugal, ya que Moody’s subió el rating del país a Ba1 desde Ba2, pareciendo no tener en cuenta el escándalo del Banco Espírito Santo, sabiendo que todo el entramado del grupo representa peligro sistémico para la economía portuguesa.

Parece ser que la mejora se basa en el fuerte compromiso del gobierno para realizar una consolidación fiscal, algo que en los momentos más duros de la crisis fue reprochado a las agencias de calificación porque no estaban contando con el fuerte compromiso de las autoridades europeas para solucionar los problemas, por lo que da la sensación de que los compromisos políticos solamente se tienen en cuenta cuando van en la dirección que a las agencias les da la gana.