El Brent se cae a niveles mínimos no vistos desde noviembre de 2013. El principal problema que ha causado la caída es que la OPEP alcanza la mayor producción desde hace cinco meses en el mes de julio.

 

Los malos datos macro en Alemania, cada vez más débiles, tampoco gustan nada al petróleo, ya que se cree que este enfriamiento económico de una manera o de otra provocará una demanda menor de petróleo.

Limitan las pérdidas, los conflictos en Libia y Ucrania, que siguen sin mostrar una solución cercana.