Los problemas de corrupción siguen azotando a la compañía y hay miedo entre los inversores sobre las posibles consecuencias no sólo para los contratos actuales sino para los futuros y posibles multas que empeoren las cuentas de beneficios.

Como se puede ver en el gráfico adjunto, estamos en la parte baja del canal bajista reciente que está ya en la zona de los mínimos de este año, por lo que una aceleración de la tendencia bajista, rompiendo por abajo, puede romper también el mínimo, lo que sería fatal para la acción.
ohl