El presidente de los Estados Unidos está hablando de las nuevas sanciones a Rusia en su visita a Manila para tratar algunos asuntos con la presidenta filipina.

Dice que las nuevas sanciones a Rusia tendrán como objetivo tanto individuos particulares como compañías, al igual que algunas exportaciones de alta tecnología al país. Considera que las nuevas sanciones representan un esfuerzo muy calibrado para cambiar el comportamiento de Rusia en la crisis de Ucrania, pero dice que no está convencido de que funcionen.

Un nuevo paso adelante tendría como objetivo sanciones a sectores enteros, posiblemente en el bancario y en la defensa, pero esto sólo tendrá lugar si hay más agresiones hacia Ucrania.

Advierte que Estados Unidos y sus aliados siguen reservándose más sanciones.

Vuelve a reiterar que Rusia tiene un camino para una solución pacífica de la crisis de Ucrania pero de momento no ha querido ir en esa dirección.
 Dice que ha sido capaz de movilizar a los países europeos, con muchos de ellos escépticos acerca de tomar acciones contra Rusia y de imponer sanciones a Moscú por la crisis de Ucrania.