Ayer les hablaba de un nuevo estudio del ECB sobre las opciones de financiación por parte de las empresas durante la Crisis. Y finalizaba mencionando la propuesta de la Comisión Europea por integrar los mercados de capitales de la zona, en un intento de aumentar su profundidad y al mismo tiempo consolidar la financiación no bancaria como una alternativa al elevado peso que mantiene el crédito bancario para las empresas.
Recuerden que en la zona EUR la financiación bancaria supone aún casi el 80 % de la financiación total de las empresas. En USA, por el contrario, la financiación a través del mercado es la preponderante en una relación de 70/30 % con respecto a la proporcionada por la banca.


¿Cuál es la relación ideal entre mercado y banca? Me refiero, naturalmente, a la distribución del peso de la financiación de la economía. El "modelo" europeo ha mostrado su debilidad ante una crisis bancaria; el norteamericano, a su vez, se ha fortalecido tras la decisión de la Fed de utilizar los mercados para combatir la Crisis financiera. Hasta el momento. A futuro debemos considerar también las advertencias de diferentes organismos internacionales sobre los excesos de precios en los mercados y elevado riesgo asumidos por los inversores. Sin olvidarnos de la desconfianza que ofrece la dificultad de aplicar una regulación y supervisión adecuadas, dejando que sean las medidas macroprudenciales de escasa experiencia en el pasado las que limiten todos estos riesgos. Por el contrario, en el caso de la banca se siguen extremando las medidas regulatorias y supervisión lo que puede estar generando dificultades en términos de asumir riesgos. La debilidad del comercio exterior en la primera mitad del año se explica, en parte, por la restricción de financiación desde la banca.

Pero, ¿a qué nos referimos con la financiación a través del mercado? en definitiva...

* Deuda
* Bolsa
* Derivados
* Titulizaciones
* Estructurados

¿Sólo? Seguro que habrán echado en falta otras fuentes de financiación, especialmente para la pequeña empresa: crowdfunding. Y este puede ser mediante préstamos, participaciones y otros.

Es complicado decantarse por la bondad de todos estos mecanismos de financiación, siendo quizás simplista centrarlos en banca o mercado. De hecho, dependerá del momento concreto las mejores opciones de uno u otro. Y esto sí conlleva una conclusión: las empresas, con independencia del tamaño, deberían tener la opción de diversificar. Pero esto obliga a mejorar la información que proporcionan, tanto sobre ellas mismas como sobre sus proyectos. Además, este mejor acceso a una fuente diversa de financiación se verá facilitada con el aumento del tamaño de la empresa.

Para la Comisión Europea el excesivo peso actual de la financiación bancaria, considerando además de todo lo anterior el carácter excesivamente cíclico del crédito bancario, puede suponer un lastre para una recuperación económica sostenible. De ahí que busque con la integración de mercados (Unión del Mercado de Capitales) un menor peso del crédito bancario en la financiación empresarial. Pero, ¿es el momento de hacerlo? Me refiero, naturalmente, a la sobredimensión actual del mercado. La Crisis actual que identificamos con la Gran Recesión tuvo su detonante en la Crisis subprime norteamericana, pero su argumentación fue el exceso de deuda (y su contrapartida de la elevada dimensión relativa de los mercados frente a la economía). Seis años más tarde, con el balance de los bancos centrales alcanzando entre un 20/30 % del PIB de sus economías, el tamaño de la deuda asumida incluso es ahora mayor. Al igual que el propio tamaño de los mercados. ¿Debemos asumir que esto es una nueva normalidad? Probablemente no tengan una respuesta a esta cuestión. Yo al menos no la tengo.


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España