Piensen antes de nada en el momento en que se produce la Reunión: los inversores no saben si mirar a Crimea o a China; si deben volver a temer nuevas tensiones en las economías emergentes; no tienen datos suficientes para valorar la solidez y duración de la desaceleración de la economía norteamericana en los primeros tres meses del año. ¿Les sorprendió la cautela mostrada ayer por el ZEW? Pues no debería haberlo hecho. Al fin y al cabo simplemente fue un ejemplo de todos los debates anteriores.
Por cierto, el único país donde el indicador no empeoró fue precisamente Estados Unidos.

Y en este punto se materializa el FOMC. ¿Suficiente todo lo anterior  como para detener el progresivo descenso en la compra de papel por la Fed? Probablemente no. Y,  de hecho, ya todo el mercado ha  descontado que haya un nuevo descenso de 10 bn. en la compra mensual de papel (treasury y mbs) hasta 55 bn. Pero, ¿y el sesgo sobre la orientación de los tipos de interés?.

Antes de continuar, hablemos de economía: ¿hasta qué punto la desaceleración económica que hemos visto en el Q1 es temporal?. La propia Yellen, ante una pregunta de este tipo quince días atrás respondió que no se podría descartar otros factores. Pero reafirmó su optimismo sobre la continuidad de la recuperación económica.
Desde su discurso en las Cámaras, los datos de empleo y ventas al por menor han sorprendido al alza (también hay otros indicadores que han seguido decepcionando). Aunque, en niveles realmente bajos. Son datos coherentes con un crecimiento no lejos del 1.0 % frente al 2.0 % previsto a finales del año pasado. Pero, un dato que por el momento no pone en cuestión la previsión mayoritaría de que el ritmo de crecimiento supere el 3.0 % durante el Q2.

Pasemos ahora a valorar el forward guidance. Recuerden en este sentido tres mensajes implícitos en la publicación de las actas del FOMC de enero:

1.      Dudas sobre le mantenimiento del forward guidance actual (desempleo vs. Inflación)
2.      Incluyendo la estabilidad financiera como un factor más en la decisión de política monetaria
3.      Debate sobre el efecto de una inflación demasiado baja en el tiempo, por debajo del 2.0 %

En definitiva, según lo anterior no debería estar tan claro que la Fed deje un sesgo bajista tras la Reunión como la mayoría del mercado cree. De hecho, mantener el mensaje de forward guidance dependiendo de la tasa de desempleo y de la inflación ya debería tener una lectura negativa ante el descenso contrastado de la tasa de paro. También, incluir cualquier referencia a la subida de los salarios en febrero tampoco debería ser positivo para los mercados. Obviamente, la referencia oficial a la estabilidad financiera tampoco sería un factor de tranquilidad.

Pero, frente a una posición de cautela ante la duda más que racional sobre el mensaje final del FOMC, el mercado se ha decantado por esperar uno bajista. Y este puede venir desde vincular el forward guidace sólo a la inflación (mejor, al slack de crecimiento) y/o también por una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento e inflación. Naturalmente, repitiendo que puede pasar un largo periodo de tiempo tras el Taper (a finales de este año) antes de comenzar a subir los tipos de interés. ¿Seis meses? ¿quizás algo más?.

¿No les parece apasionante este debate? La alternativa ya la conocen: seguir hablando de Crimea, de China o filosofando sobre lo miedoso que es el dinero. Con todo, tras la Reunión probablemente seguiremos hablando sobre los mismos temas con un mercado que aún debe asimilar lo complicado del escenario a corto plazo.


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España